UN LUGAR PARA SOÑAR

UN LUGAR PARA SOÑAR
puesta de sol en la Alhambra

miércoles, julio 20, 2011

París: consejos para el turista. COMER, CENAR, TAPEAR...

Para el que tenga pensado viajar próximamente o en el futuro a París, esta información puede ser muy interesante. Todos tenemos el concepto de que París es una ciudad carísima y que, dado que Francia es la cuna de la gatronomía moderna, comer en la capital es desorbitan
te. Error; hace siete años, cuando estuve la vez anterior, había una diferencia notable entre comer en París o en Madrid, pero hoy en día, esas diferencias son practicamente inexistentes debido a dos motivos:

el principal, Francia ha bajado el IVA de la restauración del 19,6% al 5,5%
y mientras, España ha subido los precios descontroladamente.

Por supuesto existen restaurantes que están lejos del alcance de un turista de clase media (Maxim`s, Le Meurice, Caviar Kaspia. Alain Ducasse, Ambrossie...) pero hay una gran mayoría con una relación calidad precio más que aceptable. En cualquier caso, hay que tener en cuenta un detalle, el precio de las bebidas no suele estar incluido en los menús, y este sí que es bastante más alto que en España... como mínimo te cobrarán 5€ por una cerveza común, y de ahí, en adelante.

Empezaremos con el desayuno, le petit déjeuner. Si no podemos hacerlo en nuestro alojamiento, o, si realmente queremos empezar de buena manera el día, lo mejor es acercarse a un caffé o a una boulangerie con servicio de desayunos y tomar un caffé au lait acompañado de bollería artesanal recién elaborada (para mí, nada como los croissants d`amandes, o las conques, traduciendo, croisants de almendra o caracolas)El desayuno no bajará de 5 ó 6€, en los casos más aconómicos, por persona, pero nos permitirá enfrentarnos a París hasta la hora de la comida sin decaer en ningún momento.

Existen muchas modalidades de establecimientos para comer; si lo que se busca es un tentempié o una comida rápida se puede optar por los kioskos que ofrecen gofres y creps calientes dulces y saladas; existen las típicas cadenas de comida rápida en las que, además, el idioma no es un handicap: Mac Donalds y Quick (no hay Burguer King), Pizza Hut, Domino`s, Flunch o Subway son las más habituales,
funcionan igual que en España, el precio es casi igual y la bebida no tiene un precio excesivo. Para una ocasión, no está mal, pero no recomendable para hacer a diario.

Muchas boulangeries (panaderías tradicionales, en cada manzana como mínimo una) además de ofrecernos una gran variedad de exquisitos panes y baguettes, bollería deliciosa y diaria y pastelería, tienen fórmulas, las fórmulas son lo que aquí llamaríamos menú oferta del día. Suelen consistir en algún tipo de sandiwch, bocadillo, porción salada o ensalada más bebida y postre o café, y tienen un precio muy económico y son bastante apetecibles (desde 5 ó 6€). Es una buena opción para hacer comida tipo picnic en cualquier jardín, y comprobaréis que la mayoría de los franceses adoptan esta forma de comer a medio día, y, de paso, toman el sol, o leen un libro, o simplemente disfrutan de la tranquilidad de los espacios verdes.
Si lo que queremos es sentarnos a comer, con servicio de mesa y camarero las opciones también son múltiples.
Empecemos por el bistrot: habitualmente son establecimiento típicos parisinos donde se sirven bebidas, café, y platos de elaboración tradicional y sencilla. Los bristrosts au vins clásicos son más económicos, pero lo más nuevos, son más caros y menos tradicionales. Siempre hay que fijarse en el listado de precios, aunque por lo habitual, es una buena manera de acercarse a la gastronomía y la cultura francesa sin dejarse el presupuesto (alrededor de 12 ó 14 € por persona)
A medio camino entre el bistrot y el restaurante encontraríamos las brasseries; prácticamente en cada esquina de cualquier calle hay una, con su pequeña terraza en la acera. Tienen un menú diario con varios platos, una carta corta pero variada y en general una buena relación calidad-precio, aunque muchas veces, el precio viene marcado por detalles como la ubicación o la decoración. Además, suele haber diferencia entre comer en sala o en terraza. Con bebida y postre estamos hablando de 20 € aproximadamente, aunque, como ya he dicho, depende mucho del arrondisment (distrito o barrio) en el que esté el local.
También hay que hablar de los cafés; suelen ser bastante más elegantes que los bristrots y podemos encontrarnos con un servicio parecido al de la brasserie. Su horario es muy amplio, ya que empiezan con los desayunos y suelen terminar con loas copas y cocktails nocturnos. Nadie que vaya a París debería marcharse sin degustar tranquilamente un caffé crème (de 3,50€ a 5€) en la terraza de un café típico parisino.
Ultimamente en París la comida japonesa está muy de moda, y por todas partes se encuentran restaurantes que ofrecen especialidades niponas. Yo descarté totalmente esta opción, pero, seguro que a más de uno le gustará, y no es tampoco excesivamente cara.
Si llegada la noche ninguna de las opciones citadas es de tu agrado, o si buscas algo más íntimo o romántico, o simplemente más típico, se puede elegir entre una cena-crucero por el Sena, una cena a bordo de un barco-restaurante atracado en los muelles junto a la Tour Eiffel, una cena en el restaurante de la Tour Eiffel o una cena en un buen restaurante. La cena en pareja en estos restaurantes no te bajará de los 100€, pero ¡¡¡ una cena romántica en París con una buena pareja los merece!!!. Si prefieres cena con espectáculo, algo caduco, pero muy típico, calcula que la cena con espectáculo de Moulin Rouge supone 150€ por comensal...
¡Ah, se me olvidaba! Como ya te he dicho pasarás por multitud de boulangeries que, estoy segura, te atrerán con su olor. Pero además París es famosa por sus pâtisseries (pastelerías) que desde el escaparate te tentarán con sus coloridos macarons o sus bombons. No lo dudes, entre y pica. No son baratas, en España tampoco, pero además de complacer el paladar, son un deleite para la vista.
Y, si todo lo dicho anteriormente sobrepasa tu presupuesto, siempre puedes entrar a un supermercado o a u
na tienda de comestibles y elaborarte tu propio
menú prácticamente al mismo precio que aquí, y en ocasiones, incluso más barato, pero de eso, hablaré en otro post.
Un par de últimos apuntes:en el quartier latin, saint Germain y los alrededores de Pigalle se suelen encontrar los lugares más económicos para comer, mientras que en los Champs Elysées y el distrito 7 están los más caros, pero, como en todo, hay excepciones.
En cuanto a los horarios, exceptuando los restaurantes, son bastante amplios en general, aunque intenta siempre llegar a cenar antes de las 9, por lo que pueda pasar.

La España de hoy y la España de Felipe IV (validos, dementes y genios incluídos)

España no está sólo en crisis, está en decadencia. Más allá de los problemas económicos, que innegablemente existen y son de gran magnitud, el país y la sociedad están en franca decadencia, decepcionados, desilusionados, sin aspiraciones, embrutecidos y alienados. Sabemos que todo está mal, pero seguimos esperando a que de alguna manera, casi mágica, volvamos a vivir como unos años atrás, despreocupados y felices, aunque todo fuera una gran mentira de la que ahora tenemos que pagar también las consecuencias.

El momento actual, y nuestro pasado más reciente, me recuerdan mucho a la época de Felipe IV, salvando las distancias, claro. En el momento actual no tenemos una hegemonía política exterior que perder, porque prácticamente desde entonces, no se recuperó. De hecho, somos un país sin apenas voz ni voto en el concierto internacional, y, el espejismo de hace una década, no solamente se ha disuelto devolviéndonos a la realidad, además nos ha dejado en posiciones mucho más retrasadas y a merced de la "caridad" de nuestros socios. En cuanto a la política interior, las malas gestiones de Olivares llevaron a la secesión del Principado de Cataluña, la sublevación de Portugal y la pérdida del Rosellón, la Cerdeña y los Países Bajos, y mientras, en la España de las Autonomías, el descontrol financiero, las ansias de autonomía y la permisión de ciertos partidos políticos no sabemos a dónde nos conducirá. Tampoco se puede echar la culpa a la mala gestión de los validos, porque a diferencia del siglo XVII, vivimos en una democracia, y somos nosotros, o eso nos creemos, los que elegimos a nuestros representantes para que dirijan el estado...

El reinado del Austria se caracterizó por los validos y por la corrupción, y de esto último, en el momento actual, tenemos de sobra. Da igual a donde miremos, porque prácticamente todas las instituciones están bajo sospecha, cuando no confirmada la corruptela. Y, aún así, ahí siguen, anclados a la silla del poder, y sin devolverle al pueblo lo que le han quitado.

Otro paralelismo evidente es la gran crisis económica que vivimos, que como ocurrió durante el reinado de Felipe IV, se dejó también sentir en Europa, pero en España tiene una repercusión mucho mayor y de la que no sabemos salir, porque, una vez que la burbuja del ladrillo explotó, no tenemos recursos ni industrias que nos puedan sacar a flote. Durante el reinado de áquel España hubo de afrontar cuatro bancarrotas reales, ¿cuántas deberemos soportar nosotros? Nos hablarán de prima de riesgo, deuda internacional, refinanciación de la deuda, rescate europeo... pero nos están hablando de lo mismo, aunque con otras palabras y de manera más compleja.

El reinado de Felipe IV está innegablemente unido a la pintura del maestro Velázquez, que supo retratar a aquella corte de decadentes, arribistas, tarados, enanos, bufones, idiotas, monstruos deformes y demás personajes que poblaban aquella corte, pero también supo plasmar a los otros personajes de la época sin oropel ni lujo, en las Hilanderas, Vieja friendo Huevos o El Aguador de Sevilla.
En nuestra época no tenemos un pintor de cámara, y mucho menos un maestro como Velázquez, pero, tenemos unas televisiones plagadas de bufones y monstruos de toda índole, de personajes vacíos de contenido pero que llenan horas de televisión; de títeres vociferantes en manos de oscuros y poderosos directivos.

La época de Felipe IV, y en general, el final de los Austria, pasó a la historia como el Siglo de Oro Español, no solo en la pintura, sobretodo en la literatura, porque, en los momentos de mayor crisis y decadencia de un país es cuando destacan unos genios que, teniendo verdadera conciencia de la decadencia social en la que viven, salvan todos los obstáculos y crean verdaderas obras maestras en las que ponen de relieve con toda su crudeza el momento en el que viven sin que los poderosos, que se creen más listos que ellos, se den cuenta de que son ellos mismos a quienes están denostando y retratando en esas obras, y que están emitiendo pensamientos e ideas que nadie desearía escuchar.
Tal vez, en el futuro, vivamos nuevamente una explosión cultural a consecuencia de nuestro momento, tan importante como la del siglo XVI, pero yo no la atisbo. Sin embargo, vivimos un "momento deportivo de oro" de unos años a esta parte, con los triunfos españoles individuales y colectivos en el fútbol (el gran aglutinador de la masa), en tenis, ciclismo, baloncesto, motociclismo, , natación sincronizada, automovilismo... triunfos que consiguen hacer una terapia colectiva y que por unos momentos nos olvidemos de la depresión nacional en la que estamos sumidos y nos sintamos orgullosos de pertenecer a este país, estado, nación llamado España, y que saquemos pecho y ondeemos alegremente la bandera sin temor a que nadie nos tache de nada. Desde luego, los eruditos dirán que el deporte en nada es comparable a la literatura, la pintura o cualquier otra manifestación artística, pero cualquier deportista encarna en sí las cualidades que podrían hacernos salir del momento de declive en el que vivimos: esfuerzo, energía, lucha personal, autoestima, autocontrol, compañerismo, capacidad de superación, constancia, juego limpio, organización... valores que si todos desarrollasemos y extrapolasemos a nuestro ámbito nos ayudarían a vivir mejor y a hacer de nuestro mundo algo un poco mejor.

sábado, junio 18, 2011

París: consejos para el turista. TRANSPORTE

Vuelvo hoy a hablar de París para ofrecer un poco de información útil a todo aquel que tenga pensado viajar a la ciudad de la luz próximamente; ya sé que en la red hay multitud de páginas de información y turismo acerca de París, pero, no está de más ofrecer una pequeña guía sencilla, actualizada y desde la experiencia real.

TRANSPORTES

Lo habitual suele ser llegar a París en avión; además de los aeropuertos de Orly y Charles de Gaulle , bien comunicados por autobús de línea, servicio especial de autobús, RER y taxi; lo más económico, y rápido es el metro y RER, aunque más incómodo que el servicio especial de autobuses. Existe la opción de viajar hasta el de Beauvais si viajas con Ryanair; en este último caso, la única opción, a parte del taxi, nada recomendable porque está a 80 km. de París, es la de un servicio especial de autobuses que comunica este aeropuerto con Porte Maillot, en París, y que tiene un precio de 15€ por persona y trayecto. Una indicación más, desde París al aeropuerto, este autobús debe tomarse con una antelación de 3 horas y media antes de la salida del vuelo. Para más información sobre los transportes desde los aeropuertos, esta página os será muy útil, http://www.viajaraparis.com/?page=aeropuertosenparis.php , aunque los precios no están actualizados.
Una vez en la ciudad, lo más cómodo y económico es moverse en Metro y RER, que además están combinados entre sí y para los que un mismo billete es válido. Los billetes también son válidos para los autobuses. Dependiendo de los días que vayáis a permanecer y de los trayectos que penséis realizar, os convendrá más un tipo de billete u otro. También hay que tener en cuenta que la red de transportes de París y la región Ile-de-France está dicidida en 6 zonas:
  • lo que es el área metropolitana es la zona 1,
  • el cinturón que rodea esta zona, pero que ya no es París, es la zona 2 (Boulogne, Saint Ouen, Levallois, La Defense, Saint Cloud, Vicennes...)
  • la zona 3 es para ir a Saint Denis, Fontenay, Sevres...
  • en la zona 4 se encuentra, entre otros, el aeropuerto de Orly y Versalles
  • en la zona 5 está el aeropuerto Charles de Gaulle, Disneyland,
  • y la 6 es útil si pensáis ir a Fontainebleau
Todo ello hay que tenerlo en cuenta, sabiendo dónde vais a estar alojados y por donde os queréis mover para sacar un tipo de billete u otro.
El billete normal, ticket t+, para metro, RER y autobús tiene un precio de 1,70€, pero se pueden comprar 10 billetes a un precio de 12€. Estos billetes permiten moverse por las zonas 1 y 2. Es realmente práctico, sobretodo para moverse en metro y RER, pero si se va a hacer una combinación de metro o RER + autobús, deberemos utilizar 2 billetes
Si vamos a estar una semana o más tiempo y pensamos movernos mucho en transporte público, tenemos la opción de la tarjeta Orange, personal e intransferible, debe ir acompañada por una fotografía. Nos permite movernos ilimitadamente por la zona 1 y 2, de lunes a domingo, y tiene un precio de 18€ . Desde el año 2010, para utilizar esta tarjeta es necesario el Passe Navigo, que tiene un precio de 5€ más, aunque es válido durante 10 años y sirve también para otros servicios, como el alquiler de bicicletas.
Existen otro tipo de abonos, el París visite, para 1, 2 3 o 5 días consecutivos, para las zonas 1-3 ó 1-6, sin necesidad de Navigo, pero sólo son recomendables si realmente se va a utilizar mucho el transporte público. Además, son válidos sólo para días naturales completos. La opción más económica, para un sólo día, es de 8,80€.
Si necesitáis ampliar información: http://www.paris.es/transporte , completa y bastante actualizada, aunque algunos precios han variado.
Un par de detalles más sobre los transportes públicos parisisnos, en especial, metro y RER: todo el mundo habla del buen servicio de este medio de transporte. Es cierto, es rápido, puntual, tiene un horario muy amplio, desde las 5:30 a.m hasta la 1:15 a.m, ampliándose hasta las 2:15 a.m los fines de semana,con un intervalo muy corto, comunica muy bien cualquier punto de la ciudad, tienes estaciones de metro o RER en cualquier lugar... pero es viejo, sucio, bastante maloliente y a veces los trasbordos son infinitos y mal indicados (también los hay muy sencillos). Es cierto que están empezando a hacerse reformas, pero que nadie espere unas estaciones o trenes como los del metro de Madrid.
Y, hablando del metro de Madrid, los trenes circulan en el sentido contrario a los de Madrid y en el mismo sentido que los de Barcelona; ello se debe a que Madrid copió el sentido circulatorio de Londres, mientras que Barcelona, con más sentido común, lo hizo de París.

Pero, si estamos en París como turistas, y lo que queremos hacer es ver la mayor cantidad de monumentos posibles de forma cómoda y rápida, y, no nos importa rascarnos un poco el bolsillo, hay otras posibilid
ades.

Batobus
Hay diversas compañías que realizan cruceros por el Sena con diferentes paradas y similares trayectos, pero yo recomiendo el servicio de Batobus. Esta compañía realiza un trayecto por el Sena desde Tour Eiffel hasta Jardin des Plantes con 8 paradas en Tour Eiffel, Musée d`Orsay, Saint Germain-des-Près, Notre-Dame, Jardin des plantes, Hôtel de Ville, Louvre y Champs Elysées.
El precio, por persona, es de 14€. Las explicaciones se ofrecen en 5 idiomas, incluyendo el español, y te permite subir y bajar cuantas veces quieras al cabo del día en cualquiera de las paradas. La frecuencia máxima es de 25 minutos, los barcos están limpios, y las paradas muy bien situadas para descubrir los monumentos de forma cómoda y rápida. Además, tendrás una vista general de la ciudad diferente desde el barco. No recomendable si vais con carrito de paseo, porque los accesos a los muelles son a través de escaleras.

Autobuses turísticos
Hay varias compañías que realizan trayectos turísticos en autobuses de 2 plantas, con la parte superior al descubierto, por París. Dependiendo de lo que queramos hacer y ver, recomiendo una u otra.
Si lo que queremos hacer es un tour turístico por los principales puntos de la ciudad, una panorámica rápida aunque no totalmente completa, sin descender del autobús, y a un precio económico, lo mejor es Foxity Tour. El recorrido dura 1hora y 45 minutos, y permite ver 40 monumentos, con explicaciones en 9 idiomas, incluyendo el español, por un precio de 14€ por persona (los m
enores de 12 años, viajan gratis, y los mayores de 65 o menores de 25, 12€).
Esta compañía es la única que realiza también recorrido nocturno, al mismo precio y con las mismas condiciones.

Los Cars Rouges hacen un trayecto muy similar al anterior. El recorrido dura 2 horas y 15 minutos, con 9 paradas, en las que se puede descender para realizar la visita y tomar después otro autobús. El billete es válido para 2 días consecutivos, las explicaciones en 9 idiomas, incluyendo e
spañol, y por un precio de 26€ por persona (13€ para los menores de 12 años).

El más completo es el París Open Tour. Esta compañía realiza 4 itinerarios diferentes, con más de 50 paradas que permiten descender del autobús en cualquier momento y volver a subir cuando deseemos. El precio para un día es de 29€, y para dos días 32€, mientras que los niños (de 4 a 11 años) tienen una tarifa única de 15€. Como digo, la ventaja de estos es que el recorrido es mucho más amplio, ya que cuenta con 4 rutas (con el mismo billete se pueden hacer los 4 circuitos) que amplían la visita: la ruta París Gran Tour, recorrido de 2 horas, es similar a la ruta de los anteriores, la ruta Montparnasse - Saint Germain, con una duración de 1 hora, se desplaza por el este de la orilla izquierda y nos acercará al Jardin de Luxembourg, al Pantheon, la Tour de Montparnasse... La ruta Montmartre - Grands Boulevards es la única que accede en este medio de transporte hasta Montmatre para conocer el Sacre Coeur; tiene una duración de 1 hora y 20 minutos, y además tiene parada en el museo de cera y muy cerca de algunos establecimientos míticos y típicos para las compras y el ocio; la ruta Bastille - Bercy, de 1 hora de duración, parte desde la Bastilla hacia Notre-Dame y sigue por le Jardin des Plants hasta el Palais Omnisport de Bercy.

Pero, si lo que de verdad queréis hacer es descubrir y conocer París, siempre que tengáis tiempo, lo mejor es planificar la ruta, acceder en transporte público y después pasear y callejear, disfrutar de las avenidas, los bulevares, los jardines, las plazas, descansad al sol, o a la sombra, en cualquier parque, tomad algo en un bistro, en un café o en una brasserie, mirad escaparates, dejaos llevar hasta el siguiente punto, contemplad los monumentos, mirad hacia arriba de cuando en cuando, y, cuando estéis cansados, regresad a vuestro punto alojamiento en metro para comenzar con nuevos bríos otra ruta al día siguiente.


viernes, junio 17, 2011

Dias de vino y rosas


Anoche, volví a ver un peliculón, "Días de vino y rosas" de Blake Edwards, de 1962. Aunque Blake Edwards para muchos es más reconocido por sus comedias, lo mismo que su protagonista, Jack Lemmon, este es un drama, un auténtico y literal drama sobre el alcoholismo.
Es un descenso a los infiernos del alcohol de una pareja, muy enamorada, capaz de autodestruirse por culpa de la bebida sin querer reconocer el problema. La pareja se convierte en un trío, la botella, o mejor dicho, las botellas empiezan a formar parte de su vida, parte de la pareja. Se empieza bebiendo para divertirse, para celebrar, para disfrutar, y se acaba bebiendo por una necesidad imperiosa de no estar sobrio, de no querer ver la realidad. Se cuentan mentiras a sí mismos, no se quieren reconocer como alcohólicos, lo intentan dejar para volver a caer, engañan a los que les rodean, hasta que en un momento dado, el marido, interpretado por Jack Lemmon, toca fondo y decide, plenamente convencido, iniciar una nueva vida sobrio. Pero, para entonces ha convertido a su esposa en una alcohólica irrecuperable, alguien que ya no quiere volver a estar sobria nunca más, porque no le gusta el mundo cuando está serena, alguien que no quiere ser salvada, una mujer que prefiere perder a su hija antes que dejar el alcohol.
Sinceramente, es tan magnífica como tremenda, y con unas actuaciones soberbias.
Me gustaría que se hiciesen más películas como esta, para que alguno, simplemente alguno, se diese cuenta y pudiese cambiar el rumbo antes de que sea demasiado tarde.
No entiendo a esos jóvenes de ahora que salen, no a divertirse, si no a emborracharse hasta perder el control, hasta no ser dueños de sus actos, fin de semana tras fin de semana. Porque el problema, no es el fin de semana de borrachera, que puede hacernos más o menos daño en el organismo, el problema surge cuando dejas de ser un bebedor social o un bebedor de fin de semana y empiezas a tomarte diariamente una copa o dos para irte más relajado a la cama. Si entonces no sabes parar, puede que pases a necesitar el alcohol para seguir viviendo, y no querrás reconocerlo. Y hablo del alcochol como podría hablar de cualquier otra sustancia que domine nuestra vida.
En los colegios e institutos deberían de volver a poner películas, invitar a los chicos a verlas y que luego hicieran una reflexión. No se trata de moralina, se trata de realidad, y, a veces, lo que no eres capaz de reconocer a tu alrededor, lo haces a través de una pantalla.

martes, junio 14, 2011

Paris: c`est magnifique!

Acabamos de regresar de pasar una semana de vacaciones en París, y , sólo puedo decir aquello tan manido de "Oh la lá, París c`est magnifique.

En serio, París es una ciudad magnífica, pero en el sentido de magno, de grande. Las avenidas, bulevares, plazas, iglesias... son de un tamaño casi vergonzosamente grande, como si toda la ciudad fuera un gran escaparate que quisiera deslumbrar al visitante.
Porque, además, no se puede hablar del centro monumental de París, porque no está restringido a un pequeño área, sino que toda la ciudad alrededor del Sena, tanto en la orilla izquierda, como en la derecha, es bello, clásico, turístico, encantador, sin apenas estridencias, sin casi edificios modern
os que atenten al conjunto, sin estrecheces, como si el tiempo se hubiera detenido hace muchas décadas.

Es una ciudad tan monumental, que una vez allí, y pese a su altura, la Torre Eiffel no te parece tan grande, salvo que te acerques a los Jardines de Marte o sus alrededores, pero, desde cualquier otro punto de la ciudad, aunque visible, no impresiona.


París es una ciudad que parece perfectamente trazada y diseñada por un único urbanista. Desde la Pirámide del Louvre (realizada en tiempos de Mitterrand) y si miramos hacia los jardines de Tullerías, podremos ver perfectamente a través del Arco del Triunfo del Carrusell (época napoleónica) el Obelisco de la Place du Concorde, (mediados del siglo XVIII) les Champs Elysées, el Arc de Triomphe, Porte Maillot y el gran arco de La Defense (nuevamente de tiempos de Mitterrand ), prácticamente 9 kilómetros en línea recta, que hicimos en una sola tarde a pie, dando un paseo.
Y, si tomamos como referencia la Place du Concorde, además de poder divisar todo lo ya citado, si miramos hacia la orilla izquierda del Sena, podremos ver en panorámica la Asamblea Nacional, Les Invalides y la Tour Eiffel.
Si nos acercamos hasta la iglesia de la Madeleine y miramos en línea recta haci
a el Sena veremos el Obelisco de la Place du Concorde, la Asamblea Nacional y les Invalides.
Por supuesto, no hace falta que diga nada de las vistas que se pueden contemplar desde Sacre Coeur o desde cualquiera de las plantas de la Tour Eiffel: todo París a tus pies, con la Torre de Montparnasse rompiendo la estética.
La orilla izquierda, tal vez por ser el origen de la ciudad, no es tan lineal, aunque, desde los Jardines de Luxemburgo hay una espectacular vista del Pantheon, la iglesia de Saint Etienne du Mont (con uno de los interiores más bellos) y parte de las universidades de la Sorbona.

En próximas entradas hablaré de otros aspectos de París, de cómo moverse, qué ver, compras, comidas, precios y más.

lunes, diciembre 13, 2010

De Crucifijos y Burkas

Ya estamos a mediados de Diciembre, a un paso de las Navidades, unas fechas que para unos tienen un profundo significado religioso, para los más, una tradición familiar, algunos lo ven simplemente como una fechas de consumismo puro y duro, no son pocos los que directamente las borrarían del calendario, ni menos los que las aprovechan como tiempo de descanso y para recargar las pilas. El caso es que, como digo, están ahí, a la vuelta de la esquina.
Me llega la felicitación navideña de uno de mis sobrinos vestido de mini Papa Nöel; veo como adornan los escaparates con luces y motivos navideños, me comunican que una de mis sobrinas actuará en la función del colegio como Virgen María, pero que en cambio, en el colegio de las otras no se hará ninguna celebración especial. Y, en medio de todo este ambiente prenavideño, escucho una noticia: en Lérida entra en vigor la prohibición de utilizar burka o velo islámico en cualquier edificio o equipamiento municipal.
Apruebo con entusiasmo esta medida, no sólo por motivos obvios de seguridad, sino, también por convención femenina, ya que me parece medieval seguir tolerando en pleno siglo XXI que las mujeres, sobre todo en el mundo occidental, sigan sufriendo esa marcada discriminación.
Sin embargo, diversas asociaciones musulmanas ponen el grito en el cielo, y, para mi sorpresa, no hay reacciones a favor de la norma, ni siquiera por parte de los grupos feministas.
Ya el verano pasado, y en la misma provincia, algunos grupos musulmanes exigieron a sus ayuntamientos que segregasen a hombres y mujeres en las piscinas municipales o que al menos
instaurasen un horario especial para que las mujeres musulmanas pudiesen bañarse fuera de miradas masculinas. Por suerte para todos, la medida no prosperó.
España, un país de calado y honda tradición católica ha pasado a ser un estado laico, plural y aconfesional, cosa que me parece estupenda. Lo que ya no me parece tan estupendo es que en el anteproyecto de Ley de Libertad religiosa se prohíba el uso de crucifijos en dependencias municipales, cuarteles, hospitales o cualquier otro edificio público, pero se permita a las mujeres musulmanas el uso del velo en estas mismas dependencias.
Según este proyecto, los belenes y otros símbolos religiosos arraigados en la sociedad, como las procesiones, la imaginería, los autos y romerías, serán del ámbito privado. Pero, a su vez, esta ley permitiría, por motivos religiosos, solicitar el descanso semanal en viernes para los musulmanes o en sábado para los judios, en lugar de hacerlo en el tradicional domingo.
En nombre del pluralismo y la integración nos dicen que avanzamos dando pasos hacia atrás. A golpe de normas y leyes eliminamos unos signos que, a fuerza de costumbre, nos pasan desapercibidos, para normalizar costumbres que a la gran mayoría nos son totalmente ajenas.
Sinceramente, creo que todas estas normas no lograrán la integración, si no que marcarán aún más las diferencias, y, que para proteger a grupos minoritarios se está atacando las tradiciones de la mayoría, que forman parte, queramos o no, de nuestra cultura.
De seguir así, lo que nos queda es que nos quiten las vacaciones de Semana Santa, las de Navidad, los puentes del Corpus, La Virgen, y los patronos propios y nos dejen únicamente los treinta días de vacaciones de verano, y, como no, la Constitución.




miércoles, octubre 13, 2010

Publicidad y mensajes subliminales

¿Os habéis fijado en las últimas campañas publicitarias de la famosísima compañía sueca de muebles? Seguro que sí, y si no, yo os recuerdo sus slogans: "Donde caben dos, caben tres" y el último, "No es más rico el que más tiene, si no el que menos necesita".
Y, si estas campañas no os hacen reflexionar un poco, pensad en el último anuncio de una conocidísima compañía de telefonía inglesa de logotipo rojo que comienza diciendo "bienvenidos a nuestro loft..." y termina con el slogan " con ... ADSL: tu casa es más casa".

Es posible que alguna de estas campañas reciba algún premio; seguramente habrá a quién le haga gracia alguno de estos anuncios; a mí, no, a mí me provocan rechazo e indignación, porque, de una forma más o menos subliminal ambas compañías están jugando con la crisis, sobretodo con la inmobiliaria, y pretenden hacernos creer que un espacio reducido al máximo bien decorado o contando con línea ADSL y televisión por cable es lo máximo a lo que debemos y podemos aspirar. Están intentando normalizar que la sociedad tenga que conformarse con mini viviendas en las que haya que renunciar a la intimidad, o necesite compartir casa, o incluso renunciar a ella y volver al hogar paterno. Nos quieren inculcar que debemos renunciar a caprichos y lujos, que la austeridad sea nuestro modo de vida, pero sin renunciar a sus productos.
Ya sabemos que vivimos en una época de crisis, que nuestro poder adquisitivo es cada vez menor, pero, por favor, que no nos bombardeen con esas ideas, que no nos quiten nuestras esperanzas , que nos dejen soñar con el verdadero lujo, que, para mí no es otro que el espacio.
Vendan sus productos, sigan enriqueciéndose, pero no a costa de nuestras ilusiones y nuestra capacidad de intentar mejorar en esta época que ahora nos toca vivir.

PD: al grupo de resistencia, que se está quedando en un trío...

miércoles, octubre 06, 2010

La crisis, el IVA y la competencia china

Facturas, facturas, y más facturas. Pagos que se acumulan, día tras día e ingresos que no llegan, o llegan muy mermados.
Ese es el día a día de cualquier pequeño empresario; repasas tus cuentas una y otra vez y, con desesperación, compruebas que las deudas superan a los ingresos. La crisis también nos afecta a nosotros, que tenemos que seguir invirtiendo en nuestro negocio y pagando impuestos, a proveedores, IVA, IRFP, Seguridad Social, alquiler, luz y todos los gastos que se nos pongan por delante, mientras los clientes, se abrochan el cinturón, cierran el monedero y pasan de largo, o se van a una competencia más económica y oscura.
En mi caso, la subida del IVA del 16 al 18% me ha afectado profundamente. Una prenda que el año pasado tenía un valor de costo de 20€ más IVA, hoy en día tiene un valor de costo de 25€, más un 18% de IVA, más un 4% de recargo de equivalencia, supone un precio final de 30,68€. Explícale tú a la clienta que el año pasado adquirió esa prenda a 32€ que este año no puedes vendérsela a ese precio, que no es que el IVA haya subido 2 puntos, es que todo, las materias primas, la elaboración, la distribución, los portes han aumentado y han repercutido la subida en esa prenda, y que tu margen ya era escaso. La clienta no quiere escuchar eso, quiere mejor precio que el año pasado, porque su poder adquisitivo es más bajo.
¿Qué hace finalmente la clienta? Por regla general, o se queda sin comprarse la prenda en cuestión, ose va a la competencia y se compra otra mucho más económica, de origen asiático y calidad inferior, y que además en nada colabora a revitalizar la economía española.
Así es, porque cuando adquirimos una prenda o una mercancía de origen chino tenemos que tener en cuanta varias cosas:
  • - la mayor parte de las empresas chinas establecidas en España elaboran sus productos en China, con una mano de obra explotada al máximo, en unas condiciones que nunca se aprobarían en nuestro primer mundo. Por tanto, en la producción de esas mercancías no colabora ningún español, lo que significa 0 ingresos para España.
  • -Esos productos con un coste ínfimo, y una dudosísima calidad, llegan a nuestro país en enormes contenedores casi a diario; en la aduana pagan unos aranceles y de allí directamente se distribuyen a enormes almacenes dirigidos por personal chino residente en nuestro país. La cantidad obtenida por esos aranceles aduaneros es mínima, y repercute de manera casi anecdótica en nuestra economía.
  • -Los almacenes gestionados por chinos en nuestro país no tienen ni un sólo trabajador español; la mayoría de ellos, no tienen a sus trabajadores dados de alta, o no de manera completamente legal, lo que vuelve a significar 0 ingresos para los españoles.
  • -Esas empresas chinas tienen, además, un tratamiento fiscal especial, por lo que no están obligados a pagar la mayor parte de los impuestos, y mucho menos IVA.
  • -Los almacenes chinos distribuyen en gran medida a pequeños comercios de origen chino, que tampoco tienen contratados a trabajadores españoles. Además, no facturan al uso, cobran las mercancías en metálico, no dan factura y no graban ningún producto con impuestos, ni si quiera cuando suministran a empresas españolas.
  • -Gran parte de estas empresas son ilegales o están relacionadas con explotación y mafias. Por el carácter hermético de la comunidad china no somos capaces de conocer el verdadero alcance de sus negocios y sólo vemos la punta de un gran iceberg oculto a las inspecciones, hacienda, investigaciones y al gran público.
  • -Esta competencia, a todas luces desleal, hace que diariamente en España se cierren negocios de todo tipo, ya que los tentáculos del gigante asiático llegan a todos los sectores. La masa social es consciente de que cada día se cierran numerosos negocios a pie de calle, pero no sabe que antes que a la tienda, la exportación china a destruido a fábricas, talleres, industrias manipuladoras y un sinfín de puestos de trabajo.
Resumiendo: un producto de origen chino colabora negativamente a nuestra economía. No genera ingresos en las arcas del estado, ni empleo para los españoles, si no todo lo contrario. Y todo ello en un clima de crisis nacional insostenible, con unos elevadísimos niveles de paro, con una economía haciendo aguas por todos lados, y con unos dignatarios que parecen mirar hacia otro lado, consintiendo este mercado de exportación y desprotegiendo a los empresarios españoles, a los que cada día aprieta un poco más.
Yo, por mi parte, sólo puedo intentar concienciar a la gente, trabajar con productos y proveedores españoles e intentar comprar sólo mercancías españolas, pero cada vez nos lo ponen más difícil.

miércoles, julio 28, 2010

Burros contra toros. En Cataluña, ganan los burros.


La noticia del día de hoy es la aprobación en Cataluña de la prohibición de las corridas de toros en todo el territorio catalán, un hecho que ha tenido y tendrá gran repercusión no sólo en España, sino en el mundo entero.

Realmente creo que es una cuestión política más que otra cosa. A parte de atentar contra un derecho fundamental, como es la libertad, y de intentar convertir un acto artístico y cultural en una crueldad, el hecho es que la ley aprobada hoy por los catalanes significa diferenciarse un poco más del resto de los españoles.
Desde hace ya unos años, llama la atención cuando viajas a Cataluña, sobretodo a las provincias de Barcelona y Gerona, la gran cantidad de pegatinas con la silueta de un burro, en clara referencia al simbólico toro de Osborne, que encuentras por doquier. Parece ser que en Cataluña un símbolo tan español como el toro bravo (España, la piel de toro), no cae bien, y prefieren identificarse con un animal tan noble como el burro, al que por otra parte, siempre le ha caracterizado su escasa inteligencia y su docilidad.

Parece que no quieran recordar o asumir que Cataluña es también tierra de toros, de toreros y de taurinos. De hecho, hasta hace relativamente poco tiempo, en la ciudad Condal funcionaban simultaneamente tres plazas de toros; Cataluña cuenta y ha contado con célebres matadores como Mario Cabré, Joaquín Bernadó, Luis Barceló, Manolo Martín, Enrique Patón, Finito de Córdoba, que pese a su apodo es nacido en Sabadell, o en los últimos tiempos Serafín Marín; no sólo eso, en los últimos años el gran José Tomás ha llenado hasta la bandera la Monumental de Barcelona, y los responsables de esta plaza dicen que ésta genera anualmente unos pingües beneficios. Si es así, ¿por qué prohibir a todo un pueblo un espectáculo?, ¿qué clase de libertad democrática y de avanzada y civilizada tolerancia es esa que prohíbe por decreto que miles de ciudadanos puedan disfrutar de una representación festiva?
No soy taurina, ni mucho menos; soy respetuosa con los demás, con las tradiciones de mi país, con nuestra cultura, nuestro arte y nuestra historia. Tengo respeto hacia los que no piensan o sienten como yo, incluyendo a los antitaurinos y los defensores de los derechos de los animales, aunque estos a veces pierdan la razón con sus formas. Por todo ello, nunca me atrevería a prohibirles pensar, manifestarse, sentir o expresarse como prefieran, aunque a mí no me agrade.

No me voy a extender aquí sobre lo que significa para nuestro país el toro bravo, descendiente directo del uro, animal endémico de nuestra fauna, cuya única finalidad es la fiesta de la tauromaquia. Lo que si que quiero abordar es el tema de la crueldad y el maltrato animal. Es cierto, el toro, en la plaza, sufre durante unos minutos para finalmente morir, las más de las veces con honor y gloria, aunque en ocasiones, una mala faena puede ser realmente cruel. Pero, ¿acaso no sufren también los toros en los festejos populares que se celebran en casi todos los pueblos de España, incluyendo gran parte de Cataluña? Supongo que para un animal debe ser muy estresante que se le amarre, para colocarle dos bolas prendidas con fuego en la cornamenta. Imagino que debe sufrir cuando le hacen correr por un circuito marcado, rodeado de cientos de personas que le golpean, le tiran del rabo o le hacen otras muchas "animaladas". Eso no es arte, pero eso, no se prohibe. Es más, como la tradición está muy arraigada en el sur de Cataluña, se intenta blindar la celebración de este tipo de festejos. ¿Eso no es hipocresía?
En Cataluña creen que han ganado una batalla. Yo pienso que al aprobar una prohibición han perdido algo muy importante, esencial en un mundo democrático, la libertad, sobre todo la libertad de expresión y de pensamiento. Tal vez, sólo tal vez, los burros se han impuesto a las personas, lo malo es que lo han hecho desde un parlamento y en forma de ley.

P.D. Escribo desde mi propia libertad, y por ello me permito el lujo de hacerlo totalmente en lengua castellana, idioma cooficial junto al catalán, y por ello elijo escribir Cataluña, Gerona, Luis o Joaquín, y, entenderé que no a todos les parezca bien, pero ruego respeto.

miércoles, julio 21, 2010

Ponerme al día

¡¡¡ Cuánto tiempo sin aparecer por aquí !!!.
Tenía el blog completamente desactualizado, casi dos años sin escribir nada en él, y no por no tener nada que contar, eso nunca, sino por falta de tiempo.
Espero poder volver a la rutina de escribir con continuidad, porque para mí sigue siendo una terapia maravillosa, y el ser capaz de lanzarlo al aire, con la posibilidad de que alguien lo lea da un poco de vértigo, y, a la vez, es un estímulo más.
En próximas fechas iré entrando y poniéndome al día.

lunes, noviembre 10, 2008

Más fotos de la Maratón de NY






¿Qué os han parecido las fotos? Pues, no os perdais la mejor...

...Sí, soy yo, en el Metro de Madrid, acampañada de Mónica y con la medalla de la maratón al cuello, ¿qué tal me sienta?

Fotos de Apolo en la Maratón de NY

Lo prometido es deuda. Ya tengo las imágenes de mi hermano Apolo en la Maratón de Nueva York, y creo que merecen la pena, no sólo por su esfuerzo personal, también porque son de una gran plasticidad y porque es otra manera de ver una de las ciudades más famosas del mundo.

Que las disfrutéis.








lunes, noviembre 03, 2008

Apolo en la Maratón en Nueva York


Ayer mi hermano Apolo corría por primera vez la Maratón de Nueva York, la carrera más grande del mundo, aunque recorra la misma distancia que las otras maratones, 42,195 kilómetros, que se dice pronto.
El viernes, cuando salían de buena mañana hacía el aeropuerto, me despedí de él con un good luck a todo grito desde el balcón, mientras él me repetía it's up to you, New York..New York.

Como decía, el viernes él y su mujer, Mónica, salieron destino a la ciudad de los rascacielos con una agenda apretadísima, un montón de ilusiones, nervios, esperanzas y miles de sensaciones más. El sábado, como primera toma de contacto, participaban en la Carrera de la Amistad, un acto previo en el que unos 20.000 corredores de todas las nacionalidades, aproximadamente la mitad, recorren las calles de la ciudad desde el edificio de las Naciones Unidas hasta Central Park, el mismo lugar de la meta de la Maratón. Ese mismo día, por la noche, tenían una cena especial con otros participantes, la cena de la pasta, para tener reservas de carbohidratos para el día siguiente, y para que los corredores Europeos no tengan muchos problemas con sus biorritmos, ya que la diferencia horaria es de 6 horas, y en solo 2 días el cuerpo no ha tenido tiempo ha habituarse.

Pero lo importante y lo más impactante empezó el domingo día 2 de Noviembre a las 10:00 horas, 16:00 en España. Unos 40.000 corredores, de todas las edades, nacionalidades (aproximadamente 200 son españoles), sexos y sectores se daban cita en el Puente Verrazano, que une los distritos de Staten Island y Brooklin, para comenzar a recorrer los más de 42 kilómetros circulando por los barrios principales de la ciudad.

Imagino a mi hermano en ese puente, esperando escuchar el cañonazo de salida, concentrándose en disfrutar de la carrera, de Nueva York y de su reto, intentando olvidar su lesión en talón de Aquiles mientras disfrutaba de la voz de Franky ojos azules que por la megafonía instalada en el puente cantaba
Start spread in' the news,
I'm leavin' today
¡ I want to be a part of it
New York, New York!
Thse vagabond shoes, are longing to stray
right through the very heart of it
New York, New York !
I want to wake up, in a city that never sleeps
and find i'm king of the hill
top of the heap
These little town blues,
are melting away
I'll make a brand new start of it
in old New York
if I can make it there, I'll make it anywhere
it's up to you, New york..New York
New York...New York
I want to wake up, in a city that never sleeps
and find I`m a number one, top of the list
king of the hill, a number one....
These little town blues, are melting away
I'll make a brand new start of it
in old New York
if I can make it there, I'll make it anywhere
it's up to you, New York..New York New York!!!

Mi hermano no ha llegado el primero, entró en el puesto 700, con un tiempo de 2horas y 57 minutos, una magnífica marca si tenemos en cuenta el número de participantes y que él no es un profesional; superó ampliamente los tiempos de Wilson Gomes dos Santos y de Paula Radcliffe, no será noticia en ningún periódico, no saldrá su imagen en televisión, pero para nosotros es como si hubiese triunfado, y también para él que disfrutó como un enano recorriendo las calles de la mítica ciudad de los rascacielos, zancadeando por Brooklyn y Queens, atravesando Manhattan, subiendo hacia el Bronx, sintiéndose como el protagonista de una película de acción estadounidense rodada en los exteriores más fotografiados del mundo, subiéndose arriba cada vez que notaba los gritos de aliento de los miles de neoyorquinos que se tiran a la calle cada primer domingo de Noviembre para jalear a todos los que patean su ciudad, y con el deseo de llegar a Central Park para ver cumplido otro de sus sueños, otro de sus retos, colgarse la medalla que le acredita como corredor de la carrera más grande y más famosa del mundo, aunque mida exáctamente lo mismo que las otras.

¡¡¡Felicidades Apolo, sigue cumpliendo tus sueños!!!

jueves, octubre 30, 2008

Atentado de ETA en la Universidad de Navarra

Hace unos minutos, exactamente a las 10:58 un coche bomba ha estallado en el parking de la Universidad de Navarra, frente a la Biblioteca de la Facultad de Comunicación. Los terroristas han actuado sin previo aviso contra una institución académica y cultural, porque para ellos, que ya han perdido toda la razón, cualquiera es un en enemigo.
Seguramente en su extraña lógica lo han hecho para reclamar un territorio que ellos creen que les debería pertenecer... pero, ¿quién quiere pertenecer a un grupo de desalmados, violentos, irracionales, terroristas, extorsionadores y asesinos? ¿Qué pretenden atacando una institución académica? ¿A quién quieren convencer con sus técnicas mafiosas y asesinas?
Cuando la razón está perdida, los cobardes, ignorantes, brutos y desalmados sólo saben utilizar el lenguaje de la violencia, y son capaces de actuar a la desesperada contra cualquiera. Quizás tienen miedo de que esos jóvenes que hoy están preparándose en la Universidad, mañana sean capaces de actuar con lógica y con palabras contra ellos, y puedan desarmarles y hacer comprender al mundo entero de que no existe ninguna lucha, ninguna razón para ETA, que son simplemente unos asesinos fanáticos, unos violentos cobardes e ignorantes que no saben vivir más que a costa del miedo de los demás.
Todos somos enemigos de ETA, cualquiera que no piense como ellos es un blanco potencial. Ellos no quieren paz, ni diálogo, ni nada parecido, porque eso significaría su desaparición y su integración en una sociedad pacífica y democrática. Ellos viven del terror, y lo seguirán haciendo mientras la sinrazón sea su motor.
¿Quién va a ser vuestro próximo objetivo? Ya no tenéis nada que reivindicar, sólo sabéis poner bombas y salir corriendo, porque sólo sabéis destrozar, sois incapaces de crear nada positivo. Estáis durando demasiado, ojalá un día dejen de temeros y se atrevan a acabar con vosotros, aunque sea con pasamontañas, detrás de una esquina y por la espalda, como vosotros nos habéis enseñado.

miércoles, octubre 29, 2008

La mujer del hielo

Dicen que cuando estás a punto de morir toda tu vida pasa por tu mente en un instante. Ese no fue mi caso, tampoco vi la luz blanca al final del túnel, ni nada de eso que habitualmente se cuenta. Cuando recibí el golpe en la cabeza sentí un profundo dolor y un fuerte escozor, y unos segundos después noté algo viscoso y caliente que empapaba mi cabello y se deslizaba por la nuca hacia la espalda, después se hizo la oscuridad, aunque aún podía oír, oler y sentir el movimiento. Después, cuando me arrojaron al agua noté el frío, como las piernas se me iban inmovilizando, como me hundía sin poder evitarlo, como los latidos de mi corazón se iban ralentizando, como iba perdiendo los sentidos poco a poco, hasta que dejé de sentir.

No sé cuanto tiempo permanecí así, ni quién me rescató, no recuerdo nada de eso. Sólo sé que un día, de repente fui consciente de estar en una cama, rodeada de tubos, cables y máquinas, que las enfermeras me cambiaban de posición cada cierto tiempo, que me lavaban una vez al día, cambiaban mis sábanas y de cuando en cuando me observaban y hacían algún comentario.

Estaba en un hospital y estaba en un coma profundo. Según decía el personal sanitario, no había ninguna esperanza para mí, pero, al ser una desconocida no identificada, no podían desenchufarme.

Pasó un tiempo hasta que me di cuenta de que ellos no hablaban en mi lengua, pese a todo yo les entendía perfectamente. Incluso entendía a una de las señoras de la limpieza que, en otro idioma, solía cantar tristes canciones de desamor y me llamaba la mujer del hielo. A veces, mientras limpiaba, aquella mujer me contaba cosas de su triste vida de emigrante.

De pronto, un día, empecé a recordar. Había salido de España dos días antes con destino a Hungría, a Budapest, para después viajar a Viena para descubrir el esplendor del viejo imperio Austrohúngaro. No era la primera vez que viajaba sola, de hecho, desde hacía cinco años solía reservar al menos una semana para disfrutar del placer de hacer turismo internacional en solitario y a mi ritmo. Por supuesto no hablaba ni una palabra de húngaro, pero con mi inglés, mi poco francés y mucha buena voluntad, cualquier destino es accesible.

Aquel día, tal vez apabullada por la monumentalidad del Budapest histórico, majestuoso, preciosista y melancólico, decidí adentrarme en búsqueda de la realidad húngara. Todos me dijeron que Hungría en general, y Budapest en particular, era uno de los lugares con más baja criminalidad de Europa, así que no tenía nada que temer. Bien abrigada y pertrechada con mi cámara, crucé el puente de la emperatriz Isabel sobre el amarillento Danubio y me adentré callejeando en la parte más oriental de Pest. Cuanto más me alejaba del Danubio, más sórdida se iba haciendo la ciudad. El sol se fue ocultando y la temperatura descendió bruscamente. Estaba cansada, aterida de frío, sólo quería volver al hotel, y anduve en busca de una parada de autobús, de tranvía o un taxi. Tres hombres se me acercaron, se ofrecieron a ayudarme y a acompañarme hacia una parada de autobuses. Nunca llegué a la parada. En una de aquellas callejuelas me golpearon en la cabeza y me robaron todo lo que llevaba; al perder el sentido se asustaron, y decidieron tirarme en el pequeño lago semihelado de un cercano parque.

Los días se sucedían en aquel hospital. Yo quería hablar, quería moverme, hacerles ver que seguía viva, que estaba despierta, pero mi cuerpo no respondía. Un día oí decir a una de las enfermeras que iban a dejar de alimentarme, que estaba costando un dineral al hospital, y que no podían seguir manteniendo eternamente a la extranjera desconocida. Esa misma noche la limpiadora se sentó unos minutos a mi lado. Como otras veces empezó a hablar, se sentía fracasada, no soportaba la tristeza y la añoranza de los suyos y volvía a su país, porque no soportaría volver a entrar en la habitación y no ver más a la única persona que durante casi un año la había escuchado, su mujer del hielo, la que la había echo mantener la esperanza con la expectativa de verme un día despertar. Noté sus lágrimas y un beso que depositó sobre mi mejilla, y mi mente empezó a verlo todo más claro. Me iban a dejar morir, me iban a desconectar, pero yo estaba viva, podía oír, oler, sentir el tacto, podía pensar, incluso con mucha más claridad que antes. Tenía que luchar, tenían que descubrir que estaba viva.
Hice grandes esfuerzos por abrir los ojos, por emitir sonidos, por mover mi cuerpo, y, de pronto se obró el milagro: moví mi brazo izquierdo y lo llevé hasta la cara de aquella mujer. Abrí los ojos y conseguí ver una imagen diluida de su rostro.
La conmoción fue grande en el hospital. Decenas de médicos y enfermeras acudieron a la habitación. La mujer del hielo había despertado de su largo letargo. Quería hablar, pero mi garganta estaba atrofiada y ocupada por un tubo. Movía mi mano izquierda en el aire y parpadeaba intentando hacerme entender. Repentinamente fui consciente de otra realidad: mis piernas habían desaparecido, ya no estaban, y todo el lado derecho de mi cuerpo estaba totalmente inerte. Empecé a hacer grandes aspavientos y conseguí quitarme algunos cables. Los médicos hablaban en su lenguaje técnico a mi alrededor, pero, por algún motivo desconocido, yo les entendía perfectamente.
Durante varios días me hicieron todo tipo de pruebas y exámenes. Al final del día mamá Svetlana, la limpiadora, entraba a mi habitación con una sonrisa y se sentaba a mi lado para hablar un rato conmigo. Un día mi garganta fue capaz de emitir sonidos y en un lenguaje que para mí resultaba completamente extraño, ruso, conseguí mantener una fluida conversación con ella.
El neurólogo no daba crédito, era capaz de entender y hablar perfectamente en ruso y en húngaro, dos idiomas que desconocía. Hizo una prueba más, llamó a un residente, un turco; al principio me costó entenderle, pero tras unos minutos, estaba en agradable charla con él. Era increíble e inexplicable.
Hace unas semanas me han dado el alta y he vuelto a España, y me he traído con migo a Svetlana. He perdido mis piernas, la movilidad de mi brazo derecho y la visión de un ojo, pero, a cambio he recibido un don que nadie puede explicar. En pocos minutos soy capaz de entender cualquier lengua viva o muerta, y de hablarla con bastante corrección. También he desarrollado una capacidad especial para entender otros lenguajes, como la música, el lenguaje informático, el lenguaje de sordos, la telegrafía. Además mi cerebro, dañado por el golpe, es capaz de retener, archivar y explicar cualquier dato, soy como un gran ordenador viviente.
Nunca vi pasar mi vida en imágenes, ni vi la luz al final del túnel, porque nunca estuve cerca de la muerte, el hielo conservó mi cerebro dañado y le dio unas capacidades extraordinarias que me han proporcionado una nueva vida llena de posibilidades.

viernes, octubre 17, 2008

El Corte inglés realiza publicidad engañosa

Sí señor@s sí, el Corte Inglés, los grandes almacenes más importantes y prestigiosos de España, mal que nos pese así es, se dedican a hacer publicidad engañosa. ¿O acaso su lema no es -y ha sido siempre- "si no queda satisfecho le devolvemos su dinero"? Pues ese eslogan tan machacón con el que llevan años taladrándonos el cerebro y que resulta ser su razón de ser, el motivo por el que al final millones de españolitos terminan comprando allí, es una falacia. Y, lo digo con total conocimiento de causa, y además la voy a compartir con todo aquel que se digne a leer este post.
Hace unos días una íntima amiga celebra su cumpleaños, y recibe numerosos regalos, entre ellos, dos que no son de su total agrado y que vienen con un ticket regalo del Corte Inglés, para, se supone, que pueda cambiarlos por lo que ella desee. Esta amiga se dirige a uno de los citados centros con el ánimo de cambiar estos regalos, y, no encontrando nada que le encaje en su gusto solicita la devolución económica para poderse comprar lo que ella quiera en otro establecimiento. Y aquí viene el problema. El Corte Inglés no pone ninguna objeción, simplemente le entrega una tarjeta regalo para que pueda hacer otra compra en cualquiera de sus establecimientos. Pero lo que ella quiere es el valor de estos regalos en metálico para gastarlo como y donde buenamente quiera, mientras que el Corte Inglés alega que es su política de empresa y que como las compras se realizaron a través de una tarjeta de compra del citado establecimiento, la devolución del importe debe hacerse únicamente a través de la tarjeta del comprador o, dado que tiene un ticket regalo, en una tarjeta regalo. Por más que de manera razonable se intenta hablar con el departamento de atención al cliente, los encargados no dan su brazo a torcer, y como mucho alegan que este tipo de tarjetas no tienen caducidad alguna y que pueden emplearse en todos los departamentos, pero, dado que ella no es la titular de la tarjeta que realizó la compra, no le reintegran el importe de estas compras, que ascienden a 100€.
Mi amiga, frustrada e impotente se vuelve a casa con los regalos, y, unos días más tarde vuelve a otro centro del Corte Inglés, devuelve las compras, le dan dos tarjetas regalo por un importe total de 100€ y decide comprar con ellas un electrodoméstico que necesita, aún sabiendo que en cualquier otro establecimiento ese mismo aparato va a ser mucho más económico. Pero, el Corte Inglés no tiene el producto y la marca que ella solicita, y, después de consultar en otros centros, se comprueba que efectivamente, el Corte Inglés, ese gran almacén que tiene todo, no trabaja con ese producto (estamos hablando de una escoba eléctrica de la marca Philips, un producto que en cualquier tienda de electrodomésticos está disponible por un precio de entre 100€ y 130€).
Ante esta situación decidimos dirigirnos de nuevo a Atención al Cliente para que se haga efectiva la devolución en metálico del importe de los tickets. Nuevamente una señorita nos explica que la política del centro es devolver el dinero de la misma manera que se efectuó la compra, y que si ésta se hace a través de tarjeta únicamente puede cargarse la devolución a la tarjeta utilizada o en tarjeta regalo. Mi amiga sigue exponiendo que no quiere una tarjeta, si no dinero en metálico para gastarlo como y donde guste, y, argumenta que si se trata de un regalo, si la devolución se hace en la tarjeta del comprador ella no disfruta de su regalo ni del importe de este. Además, coincide que la persona que efectuó el regalo ni si quiera vive en la misma provincia. La discusión va creciendo como una bola de nieve; cada vez aparecen más señoritas uniformadas, que con sonrisita irónica, y sabiéndonos cargadas de razón siguen utilizando el argumento de la política de empresa.
Pedimos hablar con un responsable. Nos meten en un despacho, alejadas de los posibles compradores (que se podían contar con los dedos de las manos) y el responsable se hace de rogar y aparece casi 20 minutos después. Cuando le llamamos la atención por este hecho nos tacha de mentirosas y nos dice que la demora ha sido mínima y, además, que no piensa permitirnos que hablemos en el tono que lo estamos haciendo. Volvemos a exponer todo nuestro razonamiento, y ella vuelve a la carga con el tema de la política de devolución en la forma que se realizó la compra. Nos dice, además, que existen unas normas que no se pueden saltar, para, acto seguido, decirnos que las normas se saltan. Todas menos la de devolvernos en metálico el importe de una compra que alguien ya ha abonado al Corte Inglés, eso sí, con una tarjeta del propio establecimiento.
La discusión sigue. La responsable no da su brazo a torcer, por más que le digamos que el dinero ya ha sido abonado del banco al Corte Inglés y que si la política es la de que si el cliente no queda satisfecho devuelven el dinero, esta no se está cumpliendo. Tras un buen rato, la responsable de Atención al Cliente nos hace una propuesta: como mi amiga no tiene tarjeta del establecimiento, propone hacer un abono en mi tarjeta, de manera que yo, en futuras compras, pueda descontarme el importe de los tickets. Está claro, con tal de no perder dinero, por poco que sea, el Corte Inglés está dispuesto a hacer un abono en una tarjeta del establecimiento a una tercera persona que no tiene nada que ver en el asunto.
Como es lógico, no aceptamos la propuesta, y nos volvimos a casa indignadas, maltratadas, sin dinero y sin mercancías, eso sí, con los tickets, mientras el Corte Inglés se quedó con sus artículos que pondrá de nuevo a la venta y con 100€ de más.
Así, que ya sabéis: a no ser que paguéis en metálico, el Corte Inglés no os va a devolver el dinero, y mucho menos si se trata de un regalo para un tercero.
¡Cuánto tiempo ha pasado desde mi último post! Y la cantidad de cosas que han sucedido en este periodo...
La última vez que escribí, los españoles estábamos eufóricos tras haber ganado la Eurocopa de fútbol, y ni si quiera nos preocupábamos de esa crisis económica que el Gobierno se empeñaba en negar con eufemismos tales como proceso de desaceleración económica y que hoy es una realidad a nivel mundial. En lo deportivo soñábamos con hacer un buen papel en las olimpiadas en China, y, aunque no fue así, disfrutamos con la Selección Española de Baloncesto, con Rafa Nadal, con los ciclistas, las chicas de natación sincronizada, el balonmano, los regatistas y los piragüistas, mientras fracasábamos estrepitosamente en atletismo.

La burbuja inmobiliaria explotó finalmente, y la crisis y el paro llegaron de verdad, como en el cuento de Pedro y el lobo, pero, como siempre, las playas se llenaron de veraneantes y turistas, los bares siguen estando llenos y los fines de semana las carreteras vuelven a colapsarse.

Un avión estalló al despegar y practicamente todo el pasaje falleció; se rasgaron las vestiduras, el panico surgió y a la gente pareció olvidársele que anualmente el número de víctimas de la carretera es mucho más elevado, y que el avión sigue siendo el medio de transporte más seguro.

Los malos tratos y la violencia machista han seguido durante estos meses, pero algo ha cambiado. Un hombre permanece aún hospitalizado por enfrentarse a un maltratador, mientras la presunta víctima se enriquece de plató en plató defendiendo a un agresor y queriendo culpabilizar a un buen ser humano. Las televisiones siguen haciendo negocio con las miserias de los más miserables.

El verano llegó y pasó. Aunque no lo parezca por las temperaturas, estamos en otoño, un otoño que se instaló en nuestras vidas con lluvias, tormentas e inundaciones, cosas de la gota fría.

En cuanto a mí... poco ha cambiado. La familia aumentó con la llegada de una nueva princesa. La familia y los buenos amigos siguen estando a mi lado, los que no lo eran tanto, han desaparecido, al menos de momento. Sigo pariendo miles de ideas y proyectos; algunos se quedan en el camino, en otros me empecino y sé que saldrán adelante, aunque con esfuerzo.

En general puedo seguir diciendo que soy moderadamente feliz y tremendamente afortunada de tener a mi lado a los que tengo, y que, aunque a veces, nubarrones grises que no son del otoño se instalan en mi alma, sigo peleando intentando no caerme.

sábado, junio 28, 2008

Por una vez, todos orgullosos de ser españoles

España es finalista del Campeonato Europeo de Fútbol, y la euforia se ha desatado. Aún queda ganar un partido contra Alemania, pero nadie parece dudar de que lo va a conseguir. Desde que, tras 90 minutos de partido, una prórroga y penaltys, la Selección Española de fútbol consiguiera acabar contra Italia y la maldición de cuartos, el país vive como en una nube, y mucho más tras ganar con rotundidad a los rusos. Parece que ya no exista crisis o desaceleración económica; la subida del euribor y la bajada de la Bolsa no parecen afectar a nadie; el gasóleo, la gasolina, las frutas, la leche, y montones de productos más que se encarecen día a día han dejado de preocupar; no hay malas noticias, es más, no hay noticias, sólo se habla de España, de su selección de fútbol y de la roja.
El fútbol parece poderlo todo, sobre todo cuando casi todos van con el mismo equipo. Incluso ha conseguido que miles de banderas españolas ondeen por el país y por toda Europa sin que nos de vergüenza, sin que por ello se hagan discriminaciones políticas. Y, aunque esto del fútbol me tiene un poco harta, me siento orgullosa de ver que los que me rodean se sienten orgullosos de ser españoles, de enseñar sus colores y no por eso insultar a nadie. Cualquier francés, italiano, americano, inglés o de cualquier otra nacionalidad se siente orgulloso de su patria, de su bandera y la exhibe, ¿por qué aquí no?.
Aunque sea consecuencia del fútbol, viva España, los españoles y su bandera. ¡Ah! Y que dejen el himno como está y que cada uno lo cante como quiera, con chunta-chunta o la-la-la-la.

lunes, junio 02, 2008

Lanzarote, una isla que no te dejará indiferente

Lanzarote puede ser un buen destino para tus próximas vacaciones, o para un escapada de fin de semana, o para cualquier momento, porque, seguro que si vas, te quedarán ganas de repetir.

La isla está a poco más de dos horas de Madrid, y hay compañías de bajo coste que vuelan diariamente a Lanzarote por muy poco dinero, con lo que se puede decir que en menos de tres horas podrás estar disfrutando de playas de aguas cristalinas, paisajes volcánicos, pueblos blancos, eterna primavera, una arquitectura tradicional y a la vez moderna totalmente integrada en el paisaje, amplia oferta cultural, tierras negras, vistas alucinantes, tranquilidad,...de casi todo lo que tú quieras.

Cada una de las islas que conforman el archipiélago canario es muy diferente entre sí, y ésta, la antigua conejera, destaca sobre todo por la gran cantidad de volcanes que se extienden de noreste a suroeste, volcanes que entraron por última vez en larga y lenta erupción en el siglo XVIII, modificando parte de su geografía y dotando a la isla de un paisaje casi lunar que contrasta con oasis de palmerales, como Haría, playas de arena blanca y fina, como las de Punta del Papagayo, de arena negra, como las del Golfo y los Hervideros, y urbanizaciones perfectamente integradas en el paisaje.


En Lanzarote la naturaleza y las explosiones volcánicas lo hicieron casi todo, y la mano del hombre, más concretamente la del artista César Manrique, que está presente en toda la isla, supo sacar provecho de ese paisaje único uniéndole elementos de la arquitectura tradicional conejera, creando espacios dotados de belleza y espectacularidad.
Si buscas algo más que playa, y de verdad, las playas son maravillosas, Lanzarote te ofrece unas cuantas alternativas.
Puedes empezar con una ruta por el norte de la isla, donde no puedes dejar de ver los Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes, el Mirador del Río, las playas de Famara, Haría y el Jardín de Cactus.

Para los canarios la palabra jameo significa una oquedad formada en una cueva volcánica al desplomarse el techo de ésta; son cuevas de lava a cielo abierto. Los Jameos del agua son producto de una explosión acaecida en el volcán de la Corona, y son grutas y tubos de lava que se prolongan por espacio de varios kilómetros, adentrándose hasta el mar. Sólo es visitable una pequeña parte de este intrincado laberinto, en la que es notoria la mano del genial César Manrique. Hay que descender una empinada escalera de piedra para encontrarte con un exótico jardín que hace que inmediatamente te encuentres en medio de un oasis de tranquilidad y armonía, en el que la naturaleza, la luz y el agua son los auténticos protagonistas. Desde este lugar se inicia el Túnel de la Atlántida, una gruta sumergida en el océano, al que sólo los submarinistas tienen acceso; pero los turistas debemos dirigirnos al gran lago subterráneo, un lago de agua salada en el que un pequeño orificio natural abierto en el techo ilumina la gran cueva e incluso te permite ver a los únicos pobladores de este lago, unos minúsculos cangrejos ciegos, propios de aguas mucho más profundas, pero que han hecho de este lugar su nuevo hábitat. Desde esta gruta natural pasamos a un espacio a cielo abierto, luminoso y blanco, en el que el azul del cielo se refleja en su blanca piscina, y donde la vegetación y la roca volcánica terminan de armonizar el conjunto. En esta zona varias terrazas te permitirán contemplar un paisaje único, rodeado del océano y los volcanes, y visitar la casa de los volcanes. Desde aquí se pasa al jameo grande, un auditorio muy singular, y más allá de este continúa la mayor parte de la gruta, no accesible para los visitantes, que llega hasta el volcán de la Corona, aunque a medio camino se encuentra la Gruta de los Verdes.

Si quieres ver la Cueva de los Verdes, tendrás que pagar de nuevo, aunque merece la pena recorrer un tramo de casi dos kilómetros en los que disfrutarás de las formas que la lava al solidificarse y enfriarse fue realizando, de los distintos colores de las piedras, de estafilitos, de rincones y galerías, de un gran auditorio y de una sorpresa final que no te desvelaré, pero que seguro te gustará. Además, la cueva posee un microclima propio, siempre en torno a los 18º-20º, y un constante flujo de aire, por lo que no existe ninguna sensación de claustrofobia. La lástima es que no te dejan continuar por el túnel hasta el volcán, si no que por una galería superior se sale nuevamente a la superficie.

Cuando sales de la cueva a la superficie, el paisaje te hace entrar en un shock: una llanura inmensa, practicamente desértica te rodea, y al fondo ves el volcán de la Corona, y más allá, la cadena de volcanes, es un paisaje casi desolador, así que, no pierdas tiempo y sigue el recorrido.

Si continúas hacia el norte puedes llegar hasta el Mirador del Río, pero, te recomiendo que no pagues la entrada, porque lo bonito del lugar son las espectaculares vistas que desde este mirador se tiene de la isla de la Graciosa. Unos metros más allá por la misma carretera que te ha llevado hasta el mirador puedes contemplar el mismo paisaje por un precio inmejorable. Porque, en Lanzarote todo cuesta dinero, y, la mayoría de las cosas más de la cuenta. Lanzarote es la isla más cara del archipiélago, y la cesta de la compra más cara de toda España. Económicamente hablando sólo merece la pena el tabaco, la perfumería y algunos licores, lo demás está por las nubes, incluyendo cosas tan básicas como el agua, las patatas,la fruta o la leche. Alguna pega tenía que tener.

Volviendo a nuestro recorrido para terminar el día te recomiendo que desde el Mirador te dirijas hasta Haría, una población famosa por su palmeral. Aquí el paisaje es completamente diferente a cualquier otro lugar de la isla, te encuentras en un valle llamado el Valle de las 10.000 palmeras,un oasis de casas blancas rodeado de palmeras y otros árboles y rodeado de montañas volcánicas. Y, si continúas por la abrupta carretera, desde la que se tienen las mejores vistas de Haría, finaliza la jornada dirigiéndote a la playa de Famara. Son casi tres kilómetros de arena fina de color dorado a los pies de un acantilado de más de 500 metros de altura y casi totalmente vertical. Es una playa salvaje y peligrosa por el fuerte oleaje, ideal para la práctica de surf, pero es una delicia, si no hace mucho aire, tumbarte en alguna de sus dunas, pasear por la orilla e incluso remojarte con alguna de sus olas. En esta zona, además, el turismo es prácticamente inexistente, hay alguna que otra casa, pero desde luego, la masificación no existe y el paisaje es precioso.
Por hoy lo dejo...pero todavía hay mucho más que conocer y ver en Lanzarote.