UN LUGAR PARA SOÑAR

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puesta de sol en la Alhambra
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domingo, febrero 11, 2007

Regalos de San Valentín

Quedan pocos días para el consabido 14 de febrero, San Valentín, esa fecha que todos decimos que es un producto inventado por el Corte Inglés, pero, en la que al final casi todos hacemos o recibimos algún regalo.
Están las socorridas, y abultadas de precio, flores, en especial las rosas rojas, símbolo de la pasión; los dulces bombones envueltos en cajas con forma de corazón, los peluches de las más diversas formas y maneras con corazones y mensajes; alguna joyita con forma de corazón también suele ser un detalle socorrido; recurrir a las perfumerías también es un recurso bastante utilizado, y como no, la cena en un restaurante romántico.
Todo esto está muy bien, pero un poco visto, ¿no podamos ser más originales?
Yo propongo una serie de detalles especiales que, tal vez, sean de ayuda a alguien, o que al menos son los que a mí me gustan.

Empecemos por algo sencillo, siempre he dicho que en el cajón de una mujer no deben faltar al menos un par de pijamas o camisones de seda natural. Uno de los mayores placeres que conozco es dejarte acariciar el cuerpo por la seda, y en invierno, bien tapadita con la manta o el edredón la caricia de la seda es muy excitante. Claro, que a lo mejor prefieres regalar ropa interior, que la vas a disfrutar tú más, está bien, pero sé práctico, entérate bien de su talla.

A las chicas nos encanta que nos mimen, nos masajeen y nos pongan guapas, ¿qué tal un bono de belleza en un spa o en un centro de estética? Por experiencia recomiendo un programa de fin de semana de salud y belleza en un balneario o spa, lo podéis compartir, y no sabes cómo te lo va a agradecer.

La música puede ser otro buen regalo, pero sé original, nada de regalarle un CD. Cuando yo era jovencita, el chico que estaba por ti te regalaba una cinta con la música que más le gustaba, hoy todo ha evolucionado un poco más, y le puedes regalar un MP3 o un Ipod con la música que te guste a ti o con la que sepas que le gusta a ella. También hay otro recurso musical un poco más económico y que es original y puede gustar mucho, ya sabéis que a las chicas se nos conquista por el oído, y que te canten despacito y al oído tu canción favorita puede obrar maravillas; sólo un comentario, si no sois buenos cantantes, es preferible no hacerlo o recurrir a un profesional.
¿Qué tal una salida al teatro? Seguro que no lo habías pensado, pero es un buen regalo, y actualmente hay un gran número de espectáculos en cartel. Además, puede que la experiencia os guste, os aficionéis y repitáis en más de una ocasión.

Por su puesto, si vuestro presupuesto os lo permite, lo mejor es una escapada a un lugar romántico, París, Venecia o Praga son destinos maravillosos, pero también lo son Granada, Teruel o una casita rural en cualquier lugar con buenas vistas, y sale un poco más económico.

Si lo que tenías pensado era una cena romántica, adelante, atrévete a cocinar tú, pero sobre todo, deja la cocina perfectamente recogida y limpia. El éxito de tu menú no puedo garantizártelo, pero, si lo dejas todo perfectamente recogido ella sabrá agradecer el esfuerzo. Y recuerda, unas velas en la mesa, nada de televisión, una música suave de fondo...
Lo de las tarjetas y las poesías está muy bien, pero por favor, ser originales, no recurráis a las que venden en cualquier papelería o centro comercial, y en cuanto a los poemas, ¿no merece la chica de vuestros sueños que os lo curréis un poco pensando en ella?
Y si aún así lo que a ti y a ella son los corazones y las cosas tradicionales, ¿ porque o te lo curras un poco más y le haces una presentación o un e-mail cargadito de corazones, flores y mensajes románticos?

Si todas estas propuestas se escapan de tu presupuesto, te queda un último recurso, regálate a ti mismo. Sí, sé tú su regalo especial, sólo necesitas unos cuantos metros de cinta para regalo, preferiblemente roja, desnúdate, hazte un buen lazo alrededor de todo tu cuerpo y entrégate. El éxito está casi garantizado, porque una de las cosas que más nos gustan a las chicas es que nos sorprendan y nos hagan reír.

viernes, diciembre 22, 2006

Pequeños placeres

Lo confieso, soy una hedonista. Actualmente mi vida gira en torno a la búsqueda y la consecución del placer y la eliminación del dolor de mi vida, no sólo del dolor físico, sino, y principalmente, del dolor del alma y el espíritu, de esas heridas que una vez abiertas son tan difíciles de cicatrizar por más que el tiempo pase.
Desde que he recuperado el interés por volver a disfrutar gozo con pequeñas cosas que provocan satisfacción a mis sentidos, pequeños placeres a los que me entrego y que recomiendo a todos aquellos que quieran disfrutar del deleite.
Voy a aprovechar mi blog para hablaros de algunos de esos placeres que espero que también adoptéis y os produzcan el mismo grado de satisfacción que a mí.
Hoy sólo voy a destacar 5, uno para cada sentido.

La vista.
Si te rodeas de cosas bonitas, agradables a la vista, todo parece más bonito. Por eso siempre voy con mi cámara en el bolsillo, para poder captar y retener cualquier imagen que me parezca bella, para poder fotografiar todo aquello que me excita. Siempre hay un momento para disfrutar contemplando una puesta de sol, un cielo tintado de rojo, una luna llena brillante, un reflejo en un charco, una mirada, una sonrisa, un jardín, una playa, un edificio interesante... y a través de las fotografías siempre hay tiempo para recordarlo evocando las sensaciones de aquel momento.
Por cierto, invito a dedicar alguna tarde a pasear por el centro de la ciudad mirando hacia arriba: se descubren balcones modernistas, cariátides voluptuosas, celosías y ventanas de inspiración mudéjar o decoraciones insólitas donde uno menos se lo espera.
El olfato.
¿Hay algo más evocador que un aroma?, ¿existe algo más excitante que un olor?
Una amiga me dio un truco: hacer que mi aseo diario se convirtiera en una experiencia aromática simplemente utilizando barritas de incienso durante la ducha. Yo os doy otro truco más, también para la ducha o el baño: llena tu cuarto de baño de velas aromáticas, enciéndelas, apaga las luces y dúchate sólo con la luz de las velas y envuelto por su aroma... experimenta redescubriendo tu cuerpo.
El tacto.
Los masajes no son sólo un capricho, son una necesidad. Ten siempre a mano un frasco de aceite para masajes y compártelo con tu pareja. Haz que te dé suaves masajes en cualquier zona de tu cuerpo, sólo con las yemas de los dedos, con toda la mano, con la lengua, con una pluma... con lo que os pida la imaginación. ¡Ah!, debe ser recíproco, pues también dando masajes se obtiene gran placer.
Y por supuesto, al menos una vez al mes, es recomendable recibir un masaje de manos de un profesional. Es menos sensual, pero merece la pena.
El oído.
El silencio no existe, no te engañes, y las ciudades son cada vez más ruidosas. Contra esto nada puedes hacer, así que yo te recomiendo que desempolves aquellos viejos discos que tanto te gustaba escuchar, aquellos que te traen recuerdos de una época pasada, de un viejo amor, de momentos divertidos. Busca un sofá cómodo, una buena postura, apaga la luz y disfruta por unos momentos de esa música. Y si el cuerpo te pide bailar, no lo reprimas, nadie te está mirando.
*(Recuerda que puedes disponer de esos viejos discos a través de Internet en formato mp3...)
El gusto.
Para disfrutar con el gusto tienes que olvidarte del sentimiento de culpa y del pecado de la gula, sólo de esa manera podrás gozar. En cualquier caso recuerda que cualquier alimento se disfruta antes con los otros cuatro sentidos, y que en nuestra boca el paladar y sobre todo la lengua están llenas de terminaciones nerviosas conectadas directamente con el centro de placer de nuestro cerebro.
Prueba con tu postre favorito: toma una cucharada, acércatela a los labios y prueba sólo una pizca con la punta de la lengua. Recorre tus labios con la lengua. Ahora estás preparado para llevarte la cucharada completa a la boca. Déjala que se deshaga en tu lengua, cierra los ojos y déjate llevar por las sensaciones que ese dulce bocado provoca entre tu lengua y tu paladar. Saborea, descubre los componentes, la textura...No hay prisa, y si tienes que masticar recerca que no hay prisa.
Si te ha gustado con un dulce prueba a hacerlo también con tu plato de comida favorito.
Si te atreves a más, no utilices como soporte un plato, prueba a comer sobre el cuerpo de tu pareja sin cubiertos, y a ser posible, sin manos.

La próxima vez, os descubriré más pequeños placeres, aunque no hay nada que satisfaga más que quererse uno mismo, mimarse y complacerse