Pensamientos, reflexiones, ideas,viajes, noticias, fotografías y pequeños relatos de la bulliciosa cabeza de Isabel Esperanza.
UN LUGAR PARA SOÑAR
puesta de sol en la Alhambra
viernes, junio 08, 2007
Pequeño resumen de mi semana
jueves, mayo 31, 2007
¿Cuánto?
Salimos escopetadas del trabajo en dirección a la M-30. A la altura del puente de Ventas dos chicos empezaron a pitarnos desde su vehículo con la clara intención de llamar nuestra atención, pero mi amiga Su decidió pasar olímpicamente de ellos.
El tráfico comenzaba a condensarse más, incluso llegamos a pararnos en alguna ocasión, y a nuestra izquierda, el coche blanco con los dos chicos nos pitaba y nos hacía señas para que bajáramos la ventanilla. Susana comenzaba a alterarse con aquellos dos individuos, y estalló cuando el que estaba en el asiento del copiloto le hizo un signo con los dedos índice y corazón que claramente significaba “¿cuánto?”. De su boca empezaron a salir lindezas del estilo de “eso se lo preguntas a tu madre, cabrón, a ver cuánto te quiere cobrar ella” e improperios de toda clase. Lo peor de todo era que aquellos dos no se daban por aludidos, y seguían pitando y haciendo el mismo gesto, ya con ambas manos. Susana estaba a punto de explotar y lanzaba insultos de toda clase, mentando a las madres de ambos y toda la clase de prácticas sexuales que se le ocurría que podrían realizar con ellas. Poco antes de llegar al puente de la carretera de Valencia, estando ya totalmente parados ambos vehículos, el chico del coche blanco bajó totalmente la ventanilla y sacando medio cuerpo por ella y haciendo bocina con las manos preguntó “¿qué cuanto pides?”. La cara de Susana era ya todo un poema, a punto estaba de coger la barra antirrobo cuando una lucecita se encendió en mi cabecita. “Susana, ¿tú no llevas un cartel en la parte de atrás de la ranchera que indica que vendes este coche?”. Durante unos segundos se quedó mirándome de una forma extraña, incluso pensé que la iba a pagar conmigo, pero poco a poco su rostro se fue relajando. El tráfico volvió a ser fluido y Susana se incorporó para salir por Conde de Casal, y con una flema casi británica me respondió “Bueno, si tanto interés tienen en saber el precio del coche que llamen por teléfono, no te jode, porque han estado a punto de que les abriera la cabeza”.
Cuando Susana le contó lo sucedido a su marido, que era el que había puesto el cartel, este no pudo más que echarse a reír durante un buen rato, y, es que de sobras conoce él el fuerte carácter de su mujer.
miércoles, mayo 30, 2007
Coca-Cola también para treintañeras

sábado, mayo 26, 2007
Concursando en televisión
Hace algo más de un mes escribí aquí sobre un cásting para un concurso de televisión; bien, pues ayer estuve en la grabación del programa de televisión, el concurso 1 contra 100 de Antena 3. De antemano he de decir que me gustó bastante la experiencia, que el ambiente era muy bueno, que en maquillaje y peluquería te dejan sensacional, que las chicas de producción son encantadoras y hacen que tu estancia sea lo más cómoda y agradable posible, y que, además iba con todos los gastos pagados. Juan Imedio es un tipo realmente simpático y agradable, las preguntas no son excesivamente complicadas... pero, pese a todo, cuando ya acariciaba el triunfo con una cantidad superior a 15.000 €, tuve una corazonada, me empeciné en una respuesta y me lancé a la piscina sin hacer uso de mi último seguro. Porque, a ver, si te preguntan, ¿qué ciudad tiene nombre de superhéroe? y te dan estas tres opciones, ¿tú que contestarías?- Flash Gordon
- Hulk
- Batman
Yo deduje, por un tipo de lógica que ahora no sé explicar, que se trataba de Hulk, y como ya he dicho, sin hacer uso de mi último seguro, di como buena la respuesta. Pues no, me equivoqué de pleno, la ciudad era Batman, y está al sur de Turquía, y con ello perdí el concurso y una suma de dinero importante.
Pero, que nadie piense que estoy triste, porque no es así. La experiencia me ha gustado mucho, tuve un día muy entretenido y ajetreado, y no gané... pues tal vez por eso que dicen de que afortunado en amores desafortunado en el juego. Cuando alguien como yo tiene tanta gente a su alrededor diciéndole lo mucho que le quieren y todos expectantes por ti, ¿qué más da si al final no ganas el premio, cuando todos están deseando abrazarte y verte en televisión?
jueves, mayo 17, 2007
La vida Bárbara
Le gustaba la sensación de protección que parecían brindarle todos los que le rodeaban, incluso se sentía complacida, tanto que a veces exageraba su sentimiento de abatimiento sólo para notar la reacción que producía, especialmente en el trabajo. Pero cuando llegaba a su hogar y cerraba la puerta parecía que un mundo nuevo se abriera ante sus ojos al quitarse la máscara del dolor y fantaseaba con una vida muy diferente a la suya, en la que provocaba sentimientos de envidia entre las mujeres y de deseo entre los hombres, una ilusión en la que el éxito y ella eran la pareja protagonista. Había una persona a la que no podía engañar, a Alicia, a la que durante unos días intentó mantener alejada. Pero ambas sabían que esta situación duraría poco tiempo, al fin y al cabo Alicia no era sólo su mejor amiga, era sobretodo, la persona que mejor la conocía, incluso más que su propia familia.
Aquel sábado por la mañana el sol de primavera calentaba con fuerza. Alicia había llamado y se había autoinvitado a un ligero almuerzo en su casa. Decidió esperarla en el jardín aprovechando para tomar el sol. Extendió la toalla sobre el césped y se tumbó. Se sentía protegida de los extraños por la valla cubierta de alibustre . Notaba una gran paz en su pequeño jardín, en su casa, en su soledad, donde no tenía que fingir ni aparentar.
“Me encanta esta sensación. Tengo casi todo lo que puedo desear, tengo una buena situación económica, buena salud y buen humor, una casa que me encanta, un trabajo que me gusta y libertad. Por fin estoy haciendo lo que me da la gana sin tener que dar explicaciones y sin tener que pedir permiso a nadie, ni a mis padres, ni a un hombre. Soy independiente, no necesito a nadie y me gusta. Nunca antes me había sentido así. Puedo hacer lo que quiera con mi tiempo libre, con mi dinero, con mi vida. La felicidad debe ser algo muy parecido a esta situación. ¿Quién lo hubiera dicho? Siempre pensé que el día en que saliera de la casa de mis padres lo haría ya casada y para irme a vivir con un señor, ni si quiera me había planteado en sueños el vivir yo sola. No sé como mis padres han podido aceptar esta situación, ni si quiera han puesto la más pequeña objeción. Pensarán que pronto me aburriré y decidiré volver a casa con ellos, pero no saben lo equivocados que están. Me encanta esta situación, soy libre, me siento libre. ”
Estaba absorta en sus pensamientos cuando sonó el timbre. Se cubrió con un pareo, atravesó el salón y abrió la puerta. Allí estaba Alicia.
_” Dichosos los ojos. Parecía como si me hubieras estado evitando todo este tiempo. ¿Me invitas a pasar o vamos a comer aquí, en la puerta?”
Le invitó a pasar con la mejor de sus sonrisas. Se fundieron en un largo abrazo. Una vez dentro Alicia admiró los cambios decorativos que Bárbara había realizado en el domicilio, alabó su buen gusto a la hora de combinar colores y elogió la elección de las tapicerías. En el jardín se quedó extasiada ante la explosión de color de los bulbos plantados sobre un parterre. Bárbara se sentía halagada, algo que, indudablemente, le encantaba.
Almorzaron en el jardín una ensalada de pulpo a la vinagreta y un poco de pastel frío de carne. El sol seguía brillando con fuerza a esas alturas del mes de Mayo, y después del almuerzo, las dos decidieron tomar el sol, para lo que Bárbara tuvo que prestarle uno de sus bikinis.
Todo estaba tranquilo, apenas se oían ruidos, si acaso el eco lejano de algunas risas infantiles provenientes de otro chalet, a veces, a lo lejos, el ruido del motor de algún vehículo. Era el momento propicio para conversaciones más intimas.
_”¿Me vas a contar qué ha pasado todos estos días o esperas que lo adivine? _Preguntó Alicia al tiempo que sacaba de la pitillera dos cigarrillos y le ofrecía uno a Bárbara.
_” Realmente no ha pasado nada. Durante unas semanas me he dejado llevar, me he comportado como todo el mundo esperaba que lo hiciese, como una joven viuda desgarrada por el dolor.”
Alicia le interrumpió.
_” ¿Qué dolor? Bárbara, bonita, estás hablando conmigo, no te hace falta el teatro.”
_” Déjame terminar. Te decía que me estaba dejando llevar, que estaba fingiendo, lo reconozco. Pero, ¡es tan agradable que todo el mundo esté pendiente de ti para mimarte, para satisfacer todos tus deseos! Durante todo este tiempo me he sentido como entre algodones, y eso me encanta. Todo el mundo preocupado por mí, todos pendientes de lo que pudiera necesitar…”
_” Eso, querida, se llama autocomplacencia, y es ruin y bajo. Has estado jugando con los sentimientos de todos los que te quieren.”_ Le dijo con un sonrisa y en tono de irónico reproche.
_”Ya lo sé. ¿Y qué querías que hiciese?, que les dijese: no sintáis pena de mí, si no estaba enamorada, si me encuentro muy bien sin él. La verdad es que me encanta vivir sola, me gusta la independencia, sobre todo porque yo siempre había pensado que saldría de la casa de mis padres para irme a la de mi marido. Deberías alegrarte por mí; en el fondo, su muerte ha supuesto mi liberación; tú sabías que yo nunca hubiera sido capaz de romper el compromiso, ni mucho menos de decir no ante el altar y que toda la vida habría vivido la gran mentira. Pero confesar todo esto, como tú me sugerías, hubiera sido un cataclismo. Además, tú no me puedes entender, no eres como yo, tú siempre has hecho lo que tú has querido, sin importarte el qué dirán, aunque tuvieras que ir contracorriente.”
_”No, no siempre, de sobras sabes que, en el pasado, yo también yo he hecho lo que los demás esperaban de mí.”
_” Y de todos modos, sí que estoy dolida, no por él, no por su ausencia, estoy dolida por mí. Siento que ese día por su culpa hice el más espantoso de los ridículos. Cancelé mi gran boda por él, ,me vestí de negro cuando tenía que haberme vestido de blanco, aparecí sin maquillar y con aspecto desmejorado y le cedí todo el protagonismo a él en el que era mi día. Estoy dolida, sigo furiosa y no se me ocurre ninguna forma de venganza.”
_” No te enfades, pero tú lo que estás es de siquiatra. ¿Te parece poca venganza quedarte libre y con su casa, su coche y su dinero?”
Se echaron las dos a reír. Una ligera brisa se empezó a levantar y decidieron meterse nuevamente en casa. Bárbara preparó café en la cocina mientras Nuria escogía música entre la colección de CD colocados sobre una original estantería colgante.
Se sentaron una frente a la otra con los pies cruzados descalzos sobre el sofá.
_”Alicia, mi plan sigue en pie, sigo buscando un hombre para casarme antes de cumplir los treintaidos.”
_” Pero, ¿ qué estas diciendo? ¿cómo puedes seguir con esa manía? Has conseguido lo que deseabas, acabas de confesarme que te encanta estar sola, que te gusta ser independiente, y ahora me hablas de casarte. A ti no hay quien te entienda.”
_” No tiene nada que ver, ya lo hemos discutido otras veces. La independencia ya la he probado, sé lo que es y me gusta, pero no pienso renunciar por ella a mi gran ilusión. Quiero una gran boda, de blanco, de largo, en la Basílica, con muchas fotos y muchos invitados, con un gran banquete, una buena orquesta…quiero un anillo con una fecha por dentro, quiero ser la señora de, quiero mi boda.”
_” ¿Y crees que eso te hará sentir más feliz?”
_” No lo sé, pero ese ha sido siempre mi sueño, y ya sabes que yo lo que quiero lo consigo. Además, si no sale bien siempre puedo dar marcha atrás. Quiero casarme, tengo sobrada experiencia en organizar mis bodas, sólo he de encontrar a un hombre para ese gran día y tú eres la persona que me ha de ayudar, eres la más adecuada.”
_”Tu postura me parece muy cómoda; quieres casarte, necesitas un novio y quieres que yo te lo busque, pero ¿de qué vas?.”
_”Tú tienes experiencia con los hombres.”
_”Te recuerdo que mi matrimonio no llegó a durar tres años y que las relaciones sentimentales posteriores no han llegado a tanto. Hace varios años que en mi cuarto de baño no hay más que un cepillo de dientes. No sé cómo quieres que te ayude.”
_ “¿Y rollitos, no has tenido rollitos en estos últimos años?”
_” Si, claro. Pero mis rollitos, como tú los llamas, no son hombres dispuestos, al menos por el momento y mientras existamos chicas como yo, a pasar por la vicaría. Los hombres, lo que quieren es sexo, huyen de cualquier tipo de compromiso, y mucho más del matrimonio. Te voy a dar un consejo, si buscas un hombre para que te lleve al altar, enamórale, pero niégale el sexo hasta después de la boda.”
_” Buen consejo _ sonrió y le guiñó un ojo_ tomo nota, maestra.”
_” De verdad, yo no puedo ayudarte, eres tú la que debes salir, conocer gente, volver a relacionarte. Y si eso no te funciona siempre puedes poner un anuncio en la sección de contactos, o probar con internet.”
_” ¡Ni loca! Estoy muy necesitada, pero no tanto como para publicarlo. Siempre he pensado que los que utilizaban las secciones de contactos debían de ser tarados mentales o adefesios. Recurro a ti porque al menos tú estás en activo, estás en el mercado, te sabes mover, sabes donde encontrarles. Yo llevo mucho tiempo fuera de circulación, retirada del negocio del ligoteo una eternidad, no recuerdo ni como se seducía a un chico. A ver, ¿de dónde has sacado tus últimos ligues?”
_” ¿El último? A ver, déjame que piense. ¡Ah, sí! Fue un cliente, hace un par de meses.”
Bárbara le miró con los ojos muy abiertos, después se echó a reír, tan fuerte que se atragantó con el café.
_”Pero, de qué te ríes? ¡No haber preguntado!”
_” No, si no me río de ti. _ La voz se le entrecortaba, no podía parar de reír _ Me río pensando en la cara que pondrían Sofía y sus hijos si me pusiese a ligar con alguno de nuestros clientes. Se me acabaría el chollo de golpe.”
Ahora se reían las dos. La risa de Bárbara era histérica y contagiosa. Alicia cogió un cojín y se lo tiró a la cara. Empezaron una guerra de cojines. De pronto estaban las dos corriendo por toda la casa como un par de niñas pequeñas intentando esquivar los golpes. Las carcajadas y los gritos ahogaban la música. Tardaron un rato en recobrar la compostura. Se dejaron caer sobre el sofá nuevamente, ahora extenuadas.
Bárbara tomó nuevamente la palabra.
_”Lo cierto es que tú conoces a mucha más gente que yo. En los últimos años mi vida social ha sido un desastre, prácticamente nula. La verdad es que Alberto era bastante absorbente, apenas tenía amigos y no le gustaban los míos.”- dijo con aire melancólico.
_” Pero, ¿qué dices? Si te pasabas el tiempo alternando de fiesta en fiesta, si la familia de tu novio tiene más teléfonos en la agenda que el propio Jesús Mariñas. Aunque hay que reconocer que Alberto era un poco “sieso” .La verdad es que durante todos estos años nos has tenido a todos un poco abandonados, raras han sido las ocasiones en que hemos salido con vosotros. ¡ Si para vernos tú y yo casi teníamos que hacerlo a escondidas de Alberto !”
_ “ Te doy la razón. Eramos una pandilla numerosa y yo he perdido el contacto con prácticamente todo el mundo. Me gustaría mucho recuperar las viejas amistades.”
_” ¿Sabes? El día del funeral de Alberto,cuando nos quedamos solas Laura y yo me comentó que estaba preparando una fiesta para celebrar su cumpleaños y que, por supuesto, contaba con nosotras. Será el próximo fin de semana en su chalet de la sierra, ¿te apuntas?”
_ “No sé si debería, además no me ha invitado.”
_”¡ Pareces tonta! Estará encantada, si no te dijo nada era porque el funeral no parecía el lugar más adecuado, además cuando me dijo que podía ir acompañada ya le dije que vendrías conmigo. Será una gran oportunidad, estarán los viejos amigos, y los compañeros de trabajo de Laura y entre ellos hay mucho soltero…”
_” Visto así no parece mal plan, puede ser una buena ocasión para conocer chicos. ¿Piensas que alguno podría ser el adecuado para mi plan?”
_” Sigo diciendo que estás de siquiatra. Espera, se me ocurre uno, José Antonio Hidalgo, en la Facultad estaba loco por ti.”
_” ¿Qué dices? Ni loca, es un pirado, está desequilibrado, de cuando en cuando todavía me llama y me invita alguna de sus exposiciones. ¿Has visto alguna de sus pinturas?. Está obsesionado con las muertes y las mutilaciones.”
_” De acuerdo, lo tachamos de la lista, buscaremos otro.”
_ ” A mí se me ocurre otro, tu hermano Lolo.”
_” Descartado.” - respondió Alicia con tono enérgico.
_” ¿Descartado, por qué? Es un encanto de persona, tiene un buen trabajo, un buen sueldo, es simpatiquísimo, está como un tren y además está soltero.”
_” Ya, y es un golfo, y un mujeriego, y un vividor y una persona que huye de los compromisos… A tu madre le daría un síncope. Además, que tú no eres su tipo, Lolo y los de su calaña no te convienen . Y tampoco te quiero como cuñada, ya te sufro bastante como amiga como para que pases a formar parte de la familia. Lolo no, tú necesitas otro tipo de hombres, más románticos, más formales, alguien por ejemplo como Arturo.”
_”¿ Arturo?,¿nuestro Arturo? Pero si tiene novia."
_” Ya, ¡ pero es tan dulce, tan guapo y besa tan bien!”
Bárbara dejó escapar un pequeño grito fingiendo estar escandalizada.
_” No me irás a decir que tú y él… Cuenta, cuenta.”
Siguieron durante horas hablando de hombres. El sol de la tarde fue cayendo lentamente hasta que en el exterior la oscuridad lo cubrió todo. Era ya entrada la noche cuando se despidieron.
Tumbada sobre la cama Bárbara recordó a sus viejos amigos. No podía dormir, se sentía expectante ante el reencuentro, y ,¿por qué no decirlo?, ante la idea de conocer a nuevas personas. Tal vez entre ellas encontrara la que estaba buscando.
viernes, mayo 04, 2007
Nunca te acostarás sin saber una cosa más
domingo, abril 29, 2007
El cumpleaños de Iñaki
Como decía, era el cuarto cumpleaños de Iñaki, y con aquella excusa nos habíamos reunido en casa con sus padres para cenar y ver el partido.
El niño intentaba seguir el partido con los hombres, pero no aguantaba más de cinco minutos seguidos sentado en el sofá sin dar la tabarra, así que su padre le prometió que si el Atlético de Madrid ganaba el partido, le llevaban a la fuente a celebrarlo. Ni que decir tiene que el pequeño se pasó el resto del tiempo diciendo ¿ha ganado ya el Atleti, papá?, pero, para complicar más la cosa se llegó al final de los 90 minutos con un empate a cero en el marcador.
Aunque era muy tarde, la excitación había podido con el sueño en el cuerpo del niño, y la promesa de llevarle a la fuente hacia que aún deseara más el triunfo de su equipo. Mientras, los hombres en el sofá se comían las uñas, estrujaban sus bufandas y sudaban de nervios. Cuando la prórroga llevaba ya consumidos doce eternos minutos Pantic cabeceó un balón que entró en la portería blaugrana. En casa de Iñaki todo fueron saltos, cánticos y alegría, y el que más gritaba, saltaba y cantaba era el pequeño.
viernes, abril 20, 2007
Amigos
lunes, abril 16, 2007
Escapadas : Valencia (3ª parte)
La zona del barrio del Carmen: en pleno casco antiguo de la ciudad se encuentra el barrio del Carmen, actualmente finalizando su proceso de remodelación. Este es un barrio de lo más variopinto, de día conviven viejos comercios con tiendas a la última y donde encontrarás a los más bohemios, los más vanguardistas, los más alternativos, aunque también encontrarás tranquilas terrazas y acogedores cafés donde degustar un buen agua de Valencia. Los locales, en general son pequeños y de lo más variopinto en esta zona, en las que algunas de sus calles son peatonales.
Los alrededores de la Plaza de Cánovas siguen, después de más de un cuarto de siglo, concentrando a una población que busca un ambiente un poco más selecto. En horario infantil la zona se llena de jovencitos con ropa de marca, y por la noche el público se diferencia esencialmente por la edad, pero sigue contando con terrazas estupendas, y sus alrededores tienen restaurantes de todo tipo.
Entre Juan Llorens y Xúquer la marcha juvenil está garantizada de jueves a domingo, donde se reúnen sobre todo estudiantes universitarios.
En los alrededores del Mestalla, en las avenidas de Blasco Ibáñez y avenida de Aragón hay también numerosos pubs y locales de copas, últimamente muchos de ellos dedicados a los ritmos caribeños. El público que se concentra en esta zona suele ser también muy joven.
Como ya he dicho antes, lo de la ruta del bacalao está prácticamente agotado, aunque siguen existiendo algunas de aquellas míticas discotecas entre Pinedo y el Perelló. Si ese tipo de ambiente no es el tuyo, pero buscas discotecas, aún puedes encontrar alguna en los alrededores de Viveros, en Blasco Ibáñez y en Primado Reig.
Si la noche no es lo tuyo, o vas con niños, no puedes dejar de tomar una buena horchata natural con fartons, y para eso nada mejor que acudir a Alboraya, cuna de esta refrescante bebida y donde además podrás degustar helados artesanales. Si lo que prefieres es una bebida caliente para reponer fuerzas, las chocolaterías de Santa Catalina son lo que vas buscando. Por cierto, si la bollería y el dulce es lo tuyo, cualquiera de los hornos y pastelerías valencianas te sorprenderá por su inmensa oferta, tanto en dulce como en salado: déjate llevar, no vas a arrepentirte.

Por su puesto, no puedes estar en Valencia sin degustar alguno de sus maravillosos arroces, porque no sólo de paella vive el valenciano; el arroz a banda, el arroz negro, el arroz al horno, el arroz con fesols y naps, la fideuá... son maravillosas alternativas a la tradicional paella (mixta, de verduras, de marisco, con bogavante...). Si quieres disfrutar de la auténtica cocina valenciana y de un lugar único, me recomendación es que acudas a El Palmar, el pequeño pueblo de la Albufera, donde reconocerás los escenarios que Blasco Ibáñez narró en algunas de sus novelas, además de poder contemplar auténticas barracas valencianas. El pueblo, a sólo 11 kilómetros de Valencia, tiene una gran oferta de restaurantes y en la carta de todos ellos encontrarás además de arroces otro plato muy típico, el all i pebre, un plato tradicional a base de anguila local, ajo y guindilla. También es posible degustar algún plato a base de pato, pero, si lo que quieres es disfrutar de sabor autentico pero con menos calorías,
atrévete con una parrillada de verduras o con una ensalada de la huerta valenciana.Si has llegado hasta El Palmar, no te puedes marchar sin disfrutar de la albufera; para ello nada mejor que un paseo en barca por los alrededores de este lago, y si puedes hacerlo al atardecer, aún mejor.
Entre el Parque Natural de la Albufera y el mar se encuentra la Dehesa del Saler, formada por una extensa pinada y un mar de antiguas dunas, y una playa no urbanizada de aguas claras y arena fina En este entorno se encuentra el centro de interpretación Racó de l`Olla, que ayuda a conocer este parque; también se puede disfrutar de los senderos que conducen a la pinada o al antiguo lago de Pujol, o de paseos entre dunas, y, si eres un amante del golf, de unos cuantos hoyos en un campo entre el mar y el parque natural.
Es posible que me haya dejado algo en el tintero... pero eso es mejor que lo descubras in situ. ¿A qué esperas?
Escapadas: Valencia (2ª parte)
Ahora que ya conocemos los principales monumentos de la ciudad estamos preparados para conocer el Turia, con sus puentes, sus jardines, sus lugares de ocio y sus completas instalaciones deportivas. Podemos comenzar la visita por el Parque de Cabecera, ubicado en el lecho histórico del río Turia, prolonga el gran cinturón verde del antiguo cauce y se presenta como nexo con el cauce nuevo; 35 hectáreas recrean el paisaje original del Turia, dando protagonismo al agua, que con su discurrir nos va presentando la vegetación, la topografía, los recorridos y los diferentes equipamientos del parque. Actualmente cuenta con diversas instalaciones, como un auditorio o un embarcadero, y en el futuro está pre
visto que se instale en él el nuevo zoo de Valencia y un parque de atracciones.Desde este parque, y ya en el cauce antiguo del río, el primer puente que nos encontramos es el Puente del 9 de Octubre, obra de Santiago Calatrava. Es una estructura de acero desde la que puede contemplarse una interesante perspectiva del cauce. Le siguen el Puente de Campanar y el
Puente de Ademuz, construcciones ambas del siglo XX que unen los nuevos barrios de la ciudad. Bajo el tramo comprendido entre estos 3 puentes se encuentran un campo de fútbol, dos pistas polideportivas y una completísima pista de atletismo, así como un circuito para la práctica del bicicross, mesas para el tenis de mesa, senderos para la práctica del footing o del ciclismo y diversas zonas de juegos infantiles. Bajo el puente de Ademuz hay un gran estanque circular recorrido por caminos irregulares, donde tres grandes chorros de agua se distinguen desde lejos, recortados entre palmeras.
A continuación, entre frondosa vegetación, nos encontraremos con uno de los puentes más modernos de la ciudad, el Puente de las Artes, llamado así por estar situado junto al IVAM y el Centro Cultural de la Beneficencia. Entre este puente y el de San José se halla un campo de rugby, y por su puesto, varias zonas de juegos para los más pequeños. El Puente de San José es uno de los puentes antiguos de la ciudad y el que mejor resistió los embates del agua en la riada de 1957. Su reconstrucción en piedra data del siglo XVII. En la actualidad se puede admirar una imagen de San José con el niño. Desde este puente y
hasta el siguiente encontraremos entre los jardines un campo de béisbol, 5 campos de fútbol y una pista de patinaje.El siguiente puente es el de Serranos; su nombre, así como el de las Torres, se debe a los serranos que acompañaron a Jaime I en la conquista de la ciudad.
Es el puente más antiguo, aunque su aspecto actual data “sólo” del siglo XVI. Está formado por nueve arcos y tiene una rampa de piedra desde la que se accede al cauce.El puente de la Trinidad, sobre el que podemos ver el Convento de la Trinidad, del que toma su nombre, y el Museo San Carlos, es el de más antigua factura, ya que se construyó hacia el siglo XIV. Tiene diez arcos y se adorna con las figuras de San Luís Beltrán y Santo Tomás de Villanueva. Le sigue el Puente del Real; en sus inicios se trataba de un puente de madera que daba servicio al convento de Santo Domingo, pero su rea
lización en piedra se fecha a finales del siglo XVI, aunque fue ampliado a mediados del siglo XX. En este tramo del parque se encuentra un campo de fútbol de hierba artificial que es utilizado en ocasiones por los jugadores del Levante para sus entrenamientos. En esta zona del río se ubicaban con anterioridad las instalaciones de los Viveros Forestales Municipales, por lo que la vegetación sigue siendo abundante y frondosa.
El Puente de la Exposición, conocido popularmente como “La Peineta” es obra de Santiago Calatrava, y se ha convertido en uno de los nuevos símbolos de la ciudad. Muy cerca de éste encontramos el Puente de las Flores, que se construyó ya en el siglo XXI. Tiene una anchura de 24 metros, de los cuales la mitad se dedican a zona peatonal y a jardín de flores, centenares de flores que se cambian periódicamente dando a este
puente un aspecto colorista y diferente en cada ocasión. El siguiente puente que nos encontramos es el Puente del Mar, un puente peatonal que se empezó a edificar a finales del XVI. Está adornado en la zona central con dos casalicios triangulares que albergan las figuras de la Virgen y San Pascual.
Bajo sus arcos hoy se encuentra una pequeña laguna de forma circular que invita a la relajación con su contemplación.El Puente de Aragón debe su nombre a la antigua estación de ferrocarril de Aragón, hoy desaparecida. Se construyó a principios del siglo XX, y prolonga la clásica y burguesa Gran Vía Marqués del Turia hacia el puerto, convirtiendo el bulevar de la primera en un seto central. En este tramo del cauce, diseñado por Ricardo Bofill, sobre el que se encuentra el Palau de la Música, se halla una fuente en
forma de estanque de la que surgen varios chorros, así como jardines de ordenación simétrica y pórticos columnados, lo que dota a todo el conjunto de gran belleza y elegancia. Muy cerca de éste se encuentra el Puente del Ángel Custodio,
construido también en la primera mitad del pasado siglo; actualmente se adorna con farolas de hierro fundido de marcado estilo parisino del siglo XIX, lo que dota al puente de una gran elegancia. Y a continuación encontraremos el Puente del Reino, inaugurado en 1999, es obra de Rafael Monleón, y combina a la perfección el arte tradicional con el art decó. De este puente destacan los guardianes del puente, cuatro figuras con alas y cabeza de felino que representan al ángel caído, y 126 gárgolas con cabeza de águila. El tramo entre este puente y el de Monteolivete se conoce como el Gulliver; se trata de
una original zona de juegos en la que encontramos una gigantesca representación del personaje creado por Jonathan Swift, tendido y atado al suelo. Sus brazos y piernas son enormes toboganes, su pelo y los pliegues de su ropa son también atracciones lúdicas para niños y para no tan niños.Además la zona se complementa con otras instalaciones como un mini golf, un tablero de ajedrez gigante, pistas de monopatín, patinaje y petanca.
El puente de Monteolivete, realizado en el siglo XX, es tal vez el más sencillo de los puentes, quizás para no robar ni un ápice de protagonismo al entorno ya que nos hallamos en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El recorrido finaliza en el Puente de Astilleros o de Nazaret, construido en el primer tercio del siglo XX en hormigón armado y piedra artificial con barandas de hierro fundido.
Desde aquí, sólo nos queda dirigirnos a la playa o al puerto, o volver nuestros pasos hacia atrás y descansar a la sombra de cualquier árbol o tomar el sol mientras reposamos en alguna de las numerosas praderas.

El jardín botánico: es uno de los más antiguos de la ciudad. En él se conservan interesantes y completas colecciones vegetales procedentes de todo el mundo.
Jardines de Monforte: Es un jardín de estilo neoclásico de mediados del siglo XIX y cuenta con varias estatuas de mármol de la mitología clásica.
Jardines del Real: conocidos popularmente como Jardines de Viveros, este bello lugar posee numerosos paseos, amplia zona ajardinada, rosaledas, palmeras, pinares, un pequeño zoo, y algunas fuentes de gran belleza. Cuenta, además, con una gran explanada en la que se celebran conciertos.
domingo, abril 15, 2007
Escapadas: Valencia (1ª parte)
Pese a ser la tercera ciudad española, Valencia es mucho menos conocida que otras capitales como Sevilla, Toledo o Granada. La mayoría sabe ubicarla en el mapa por sus playas, sobre todo las de Gandia y Cullera, que distan bastantes kilómetros de la ciudad, reconoce la fama de sus naranjas y sabe que es la cuna de una bebida única, la horchata... pero poco más.
Lo primero que llama la atención al visitante cuando llega a esta ciudad es su luz, el azul de su cielo, su luminosidad; parece un tópico, pero no es así, es una luz diferente a la que se puede ver en cualquier otra ciudad y que Sorolla en sus cuadros supo captar como nadie. Otra de las particularidades de la ciudad es el cauce del río Turia. El río, tradicionalmente, abrazaba la ciudad y dividía el casco antiguo de los que se quedaban "a la luna de Valencia". Desde que en 1957 la última riada causase múltiples daños personales y materiales, se decidió desviar por un canal artificial fuera de la ciudad el río, pero el cauce del Turia sigue siendo una de las señas de identidad de la ciudad, con sus numerosos puentes, sus instalaciones lúdicas y deportivas, y como el auténtico pulmón verde de una ciudad a la que le hacía falta desde siempre más espacios verdes.
Arquitectura y monumentos en Valencia
sentativo de esta ciudad. Instalado al final del cauce del Turia, muy cerca ya del mar, destacan en este conjunto cuatro edificios y una estructura que los comunica entre sí:.L` umbracle: paseo ajardinado donde la naturaleza, el agua, el cielo y el juego de sombras forman un conjunto de armoniosa belleza
.Museo de las Ciencias Príncipe Felipe: concebido como un espacio para el aprendizaje práctico, cuenta con exposiciones permanentes.
.L`Hemisfèric: donde es posible disfrutar de la imagen y el sonido con las últimas y más avanzadas tecnologías.

.Palau de les Arts: espacio futurista dedicado a la creación y difusión de las artes escénicas.
Muy cerca de este complejo, en el mismo cauce del río se encuentra el Palau de la Música, un edificio acristalado de líneas puras que mira a los jardines del Turia y en el que se celebran multitud de eventos de primera categoría, pues no se puede olvidar que Valencia es tierra de músicos y de música.A poca distancia de toda esta zona nos encontramos con el puerto marítimo, que ha transformado su antigua dársena interior en un Nuevo Puerto Deportivo, donde se celebrará la competición de las cien guineas. Todo está ya preparado, los antiguos tinglados de estilo modernista acogen ahora locales comerciales relacionados con la náutica, y los edificios más clásicos del puerto comparten espacio con nuevas obras de líneas mucho más depuradas en las que la madera y el cristal son los grandes protagonistas.

A escasos metros de la dársena se encuentra el Paseo Marítimo y las Playas de Las Arenas y la Malvarrosa, las playas de la ciudad, de arena finísima y gran amplitud que merecen ser disfrutadas a lo largo de todo el año. En torno al Paseo Marítimo conviven en perfecta armonía locales clásicos como el restaurante "La Pepica" o el hotel "Neptuno" con nuevos hoteles y locales de copas creados al amparo del evento deportivo. En cualquier caso, todos los alrededores del paseo marítimo se han convertido en un magnifico espacio para el ocio, tanto de día como de noche, en cualquier época del año y para cualquier tipo de público, pues la oferta es amplísima.
Otros edificios de moderna construcción y que merece la pena ser vistos son:
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El Palacio de Congresos: Es una edificación representativa de la arquitectura más vanguardista. Se encuentra en la zona norte de la ciudad, rodeada de edificios de reciente creación y anchas avenidas. Es un diseño blanco de Norman Foster, en el que destaca la marquesina sostenida por columnas de diferentes tamaños, que a mí siempre me parece una ola gigantesca; el conjunto se complementa con jardines y fuentes, pero, por desgracia, los modernos rascacielos de sus alrededores hacen sombra a esta construcción de baja altura. Muy cerca de aquí se encuentra la Dama Ibérica, una rotonda que da paso a la ciudad desde el norte donde destaca una enorme escultura de la cabeza de una mujer ibérica realizada por miles de piezas de cerámica azul que simbolizan las tres provincias de la Comunidad Valenciana.
Si quieres disfrutar de la Valencia Medieval, aquí podrás encontrar algunos de los edificios góticos mejor conservados de España. Tal vez el más significativo sea La Lonja de la Seda, declarada Monumento Histórico Artístico y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
el Mercado Central, un ejemplo del modernismo valenciano, y la iglesia de los Santos Juanes, donde aún se pueden admirar en sus bajos las antiguas celdas de la Inquisición que hoy se utilizan como almacenes o como pequeños negocios artesanales.

Desde aquí, bien por la Avenida del Barón de Cárcer, bien por la Calle San Vicente, podemos llegar hasta la Plaza del Ayuntamiento, donde contemplar algunos de los edificios decimonónicos más bellos de la capital, de estilo clásico, como son el Ayuntamiento o el edificio de Correos. A pocos metros de la plaza se encuentra la estación de ferrocarril, un prodigio del arte modernista valenciano, con sus mosaicos de naranjas y su combinación de colores. Junto a la estación se puede admirar la Plaza de Toros, finalizada a mediados del siglo XIX y que viste sus mejores galas en la feria de Fallas, en Marzo y durante la Feria de Julio.
Si volvemos nuestros pasos por la calle de San Vicente para adentrarnos en la Valencia más medieval y monumental pasaremos a escasos metros de la Plaza Redonda; esta curiosa plaza tiene su origen en una fuente que se dispone en el centro y en torno a la cual desde el siglo XIX se disponen una serie de tinglados de madera que albergan tiendas de artesanía tradicional. La calle San Vicente finaliza en la Plaza de Santa Catalina
que a su vez da a la Plaza de la Reina donde se mezclan edificios de todos los estilos, y donde va a dar la Puerta de los Hierros de la Catedral de Valencia, la última en realizarse, ya de estilo Barroco.En el conjunto catedralicio destacan varios edificios, que van desde el románico tardío hasta el barroco, aunque la mayor parte de la obra pertenece al gótico.
La catedral cuenta con otras dos puertas, la del Palau, la más antigua, de estilo románico y la Puerta de los Apóstoles, donde todos los jueves a las 12 del medio día, desde hace algo más de mil años puede contemplarse algo único: el Tribunal de las Aguas. Allí siguen reuniéndose los síndicos de las siete acequias de Valencia para dirimir pleitos sobre riegos y siguen haciéndolo siguiendo la misma tradición, con juicios orales, sin documentación y sentencias sin apelación. Además la Catedral guarda otro tesoro único, en la capilla del Santo Cáliz se conserva el vaso cornalino utilizado por Jesucristo y los apóstoles en la Ultima Cena, el Santo Grial mitificado por los libros. Unida a la Catedral se encuentra la Basílica de la Virgen de los Desamparados, y en el conjunto también destaca el campanario de la catedral, conocido como El Miguelete, torre octogonal de estilo gótico y edificio emblemático de la ciudad; el viajero que se atreva a subir sus 207 estrechos escalones gozará de unas vistas únicas de la ciudad.
En torno a la Plaza de la Virgen se encuentran claros ejemplos del gótico levantino, edificios cargados de historia que en su mayor parte hoy son utilizados por los organismos oficiales. De entre todos ellos destacan el Palacio de la Generalitat, frente a la catedral, el Palacio de Benicarló, edificio del siglo XV actual sede de las Cortes Valencianas, el Palacio del Marqués de la Scala, que mezcla elementos tanto góticos, como renacentistas como barrocos y que alberga actualmente la Diputación Provincial, lo mismo que el palacio de Baylia.
Recorrer las calles del centro con los ojos bien abiertos nos permitirá descubrir edificios de belleza singular y con elementos arquitectónicos de gran belleza en los sitios más insospechados. No podemos olvidarnos de las torres, últimos vestigios de la muralla que protegía a la ciudad. En la actualidad sólo se conservan dos, las Torres de Quart, del periodo gótico tardío, y en las que pueden contemplarse aún las marcas de las batallas que a lo largo de los siglos han contemplado, y las Torres de Serranos, de finales del siglo XIV y otro de los signos distintivos de la ciudad. Las Torres de Serranos son hoy en día
visitables, mientras que las Torres de Quart están en proceso de rehabilitación.
Si lo que buscas es muestras del Barroco, no debes perderte el Palacio del Marqués de dos Aguas, que actualmente acoge en su interior el museo de cerámica de González Martí. Su fachada, realizada en mármol, es una muestra única del esplendor barroco del siglo XVIII en Valencia, en especial su portada realizada por Vergara en alabastro siguiendo los cánones del churrigueresco. La torre de Santa Catalina es otro notable ejemplo del barroco valenciano. Y no podemos dejar de admirar el Museo de Bellas Artes de Valencia, o Museo San Carlos,
un edificio Barroco de los siglos XVII y XVIII; ubicado junto a los Jardines del Real, su fachada principal da al antiguo cauce, y podemos admirar una fachada con amplios ventanales a dos alturas y dos torres en los extremos con dos alturas más, todo ello rematado por una cornisa. Destaca en el conjunto también la cúpula vidriada de color azul que tras las sucesivas reformas hoy se encuentra perfectamente integrada en el conjunto.
La ciudad cuenta además con numerosos museos de arte que abarcan todos los estilos, desde la arqueología valenciana y la prehistoria – que pueden contemplarse en la Beneficencia - hasta las colecciones de arte moderno y contemporáneo del IVAM, pasando por los primitivos valencianos del Museo San Carlos (el segundo museo más importante del país tras el Museo del Prado), sin olvidarnos de la casa museo de Benlliure, la casa museo de Blasco Ibáñez, el museo de la cerámica o el Museo de Artistas Falleros.
miércoles, abril 04, 2007
La vida Bárbara
La iglesia del colegio Calasancio estaba abarrotada de familiares, amistades de la familia, compañeros de estudios y trabajo de Alberto y un sinfín de compromisos varios de la familia.
Bárbara volvía a vestirse de negro, color que estaba empezando a aborrecer. En los bancos de atrás vio sentadas a Alicia, Laura y Merche, sus mejores amigas desde la infancia, y deseó fervientemente estar sentada entre ellas, haciendo comentarios sobre el vestuario de las asistentes, criticando a unas y a otras y comentando aquella absurda situación.
En vez de eso Bárbara se hallaba sentada en primera fila, flanqueada en el lado izquierdo por los hermanos de Alberto y fuertemente asida de la mano derecha por Sofía. Justo en el banco de atrás notaba la escrutadora mirada de su madre, acompañada en esta ocasión por su hermano mayor y la esposa de éste.
La celebración se hizo larga y tediosa. Algunos amigos de Alberto subieron a leer unas palabras sobre el difunto, y Bárbara tuvo que hacer un soberano esfuerzo para aparentar una tristeza que no sentía e incluso derramar alguna lágrima, ¡qué buena actriz se estaba perdiendo el mundo!
De cuando en cuando miraba hacia atrás buscando con la vista la mirada cómplice de sus amigos, pero notaba como la mano de Sofía se agarraba más fuertemente a su mano. Quería escapar, salir huyendo de aquel templo abarrotado de gente a la que apenas conocía, irse con sus amigas, reír y disfrutar de una tarde primaveral, pero Alberto, y sobre todo Sofía la retenían.
Finalizado el funeral aún quedaban los pésames de los asistentes. Sofía se asió fuertemente del brazo de Bárbara, como si de su muleta se tratase, y recibió palabras de consuelo de casi todos los asistentes; Bárbara estaba destrozada, los zapatos le hacían un daño terrible, lo que confería a su cara un rictus de dolor muy apropiado con el momento.
Cuando la noche ya había caído, los últimos asistentes se despedían y los pies de Bárbara parecía que iban a estallar dentro de los zapatos, Bárbara se despidió entre lloros y aspamientos de la que debía ser su nuera y se marchó en su coche acompañada de su esposo y de uno de sus hijos. Por fin Bárbara era libre.
Apoyadas en las rejas exteriores de la parroquia estaban sus amigas esperándola. Las cuatro se fundieron en un profundo y reconfortante abrazo que duró varios minutos. Cuando se soltaron, lo primero que hizo Bárbara fue pedir un cigarrillo, quitarse los zapatos y piropear a unas y a otras.
Descalza y del brazo de sus amigas se dirigieron las cuatro juntas a la cafetería más cercana, donde se sentaron en una mesa y pidieron cuatro cañas.
-" No os podéis hacer una idea de cómo me alegro de estar aquí, con vosotras tres, las cuatro amigas solas, como en los viejos tiempos" - exclamó Bárbara al tiempo que alzó su caña para brindar.
-" ¡Por nosotras!" - gritó
- " ¡Por nosotras!" - corearon.
Tras el brindis el espumoso líquido amarillo fue tomado de un solo trago. Pidieron una segunda ronda.
- " ¿Realmente estás bien, Bárbara, o sólo lo haces para disimular ante nosotras?" -preguntó la siempre dulce Mercedes.
- " Estoy bien, algo cansada y con un fuerte dolor de pies, pero estoy bien, y más ahora que os tengo a vosotras a mi lado, sobre todo a ti, que eres tan cara de ver. No nos veíamos desde... ¿desde cuándo? "
- " Desde el nacimiento de mi pequeña Elena, hace ya casi cuatro meses"
- " No, eso no cuenta, eso fue en el Hospital, recién parida, con una habitación llena de flores y visitas y durante poco más de diez minutos. No, me refiero a vernos así, como ahora, nosotras, nosotras solas, para charlar, para reír..."
- " Mujer - interrumpió Laura- yo no diría que este momento es el más indicado para reír."
- " Me has entendido perfectamente, y, además, estaba hablando con Mercedes; no sabes como te envidio, tú con tu maravillosa casa, tu perfecto marido, tus tres hijos, guapísimos...chica, lo tienes todo"
Mercedes dejó escapar un suspiro y durante unos segundos Alicia y Laura captaron un cambio en su mirada, algo que Bárbara no notó.
- " Te garantizo que no es tan envidiable. Mi preciosa casa está en mitad de la nada, aislada, y cada día me parece más una cárcel, eso sí, con toda clase de lujos, pero cárcel al fin y al cabo; a mi marido apenas le veo, él no para de viajar y de trabajar y yo... yo tengo bastante con los niños y llevar la casa."
- " Te quejas de vicio. Cualquiera de nosotras daría cualquier cosa por una casa como esa"
- "Yo no -replicó Alicia- a menos que la casa estuviera en el centro de Madrid; y, aún así, sería demasiada casa para mí, necesitaría mucha ayuda. Por cierto, Merche, ¿a cuántas personas tienes trabajando en ese casuplón?
- "Chicas, chicas, dejémoslo -Laura era siempre la mediadora entre Alicia y Mercedes - hoy no es momento para sacar a relucir vuestras pequeñas diferencias, disfrutemos las cuatro como antes y dejémonos de tonterías, por favor."
Aún cayó una tercera ronda antes de que Mercedes se despidiera de ellas con la firme promesa de intentar quedar nuevamente en un corto espacio de tiempo. Bárbara aguantó aún una cuarta caña de cerveza, pero el cansancio del funeral y los pies la estaban matando por lo que se despidió también dejando solas a Laura y Alicia.
- "He encontrado muy bien a Bárbara, me imaginaba que estaría más destrozada" - comentó Laura.
- " No, no está destrozada, está un poco loca pero nada más. Ella no quería a Alberto, y durante unos días estuvo rabiosa por lo de la boda, pero nada más. Al fin y al cabo, con toda esa historia ha salido ganando; ha dejado la casa de sus padres, se ha encontrado con un adosado monísimo casi regalado, en su trabajo es considerada como un miembro más de la familia, no tiene que aguantar las rarezas y manías de Alberto...no me mires así, si lo piensas bien son todo ventajas para ella."
- " ¡Qué bruta eres a veces! Seguramente tendrás razón, pero tanta sinceridad por tu parte en ocasiones duele. A la que he encontrado mal es a Mercedes, ¿tú qué piensas?"
- " Que tienes razón, que a la señora marquesa su perfecta vida se le empieza a hacer cuesta arriba - Alicia no podía disimular una cierta ironía en su tono ni en sus palabras- que se aburre soberanamente en ese caserón de nuevos ricos, que está cansada de traer niños al mundo puntualmente cada treinta meses y que piensa que su marido la engaña. "
Laura la miró boquiabierta.
- " ¿Y todo eso lo has sabido hoy, con tan sólo unos minutos de charla intrascendente?"
- "No, todo eso lo sé porque desde que nació su hija pequeña me ha llamado en varias ocasiones, para desahogarse, para llorar y para que yo sea su consuelo. "
- "Pero, pero - balbuceó Laura- si vosotras sois como el perro y el gato, como el agua y el aceite..., si ella siempre recurría a Bárbara o a mí, no entiendo nada."
- "En el fondo, la que mejor la comprende en estos momentos soy yo; además, que cuando nosotras discutimos lo hacemos como de pequeñas, por costumbre, porque en temas de política y sociedad tenemos dos puntos de vista muy diferentes, pero nada más."
Siguieron la conversación en el coche de Laura.
Cuando Alicia llegó a casa el contestador parpadeaba. Tenía tres mensajes, uno de Bárbara otro de Mercedes y otro de su madre. Decidió llamar sólo a esta última y acostarse cuanto antes.

