UN LUGAR PARA SOÑAR

UN LUGAR PARA SOÑAR
puesta de sol en la Alhambra

sábado, agosto 11, 2007

El abuelo

El abuelo tenía la costumbre de finalizar sus frases con un sentenciador ¡coño! para remarcar con énfasis cualquiera de sus afirmaciones. Cuando algo le sorprendía o le llamaba la atención, simplemente dejaba escapar un ¡coño! y con eso tenía bastante. Y, cuando quería que algo quedara bien claro empezaba la perorata con un ¡coño! que llamaba la atención de su interlocutor.

Con el tiempo, el abuelo cada vez hablaba menos, pues menos tenía que decir, pero cada vez utilizaba más la dichosa palabrita, y dependiendo de la entonación que le diera significaba una u otra cosa, lo que indignaba bastante a su hija, quien le había recibido como herencia muchos años atrás.

Aquel día su hija acababa de servirle la sopa de cocido, y, el abuelo, sin esperar, se llevó a la boca una colmada cuchara de fideos y humeante caldo, quemándose los labios, la lengua y el paladar, por lo que exclamó

- "¡Coooooooño!"

- " Padre, ¡ deje usted de utilizar la dichosa palabrita para todo, que un día se va a morir con el coño en la boca!"

Y el abuelo, que hacía más de cuarenta años que había enviudado, suspiró profundamente, y en voz baja musitó

- " ¡Qué más quisiera yo, hija mía, que más quisiera yo!"

La vida Bárbara

Cap. 6. Preparando una fiesta
La primera en despertarse fue Bárbara, pero al encontrarse en casa ajena no se atrevió a levantarse. Pasadas las doce del medio día oyó ruido en la cocina y decidió salir de la habitación. Pero, para su sorpresa, no se encontró con la anfitriona, si no con el eterno novio de ésta, Nacho. Se saludaron con frialdad. Nacho le indicó donde podría encontrar lo necesario para prepararse un desayuno y mientras, siguió ordenando las provisiones que había traído del cercano pueblo de cara a la fiesta.
Bárbara estaba sirviéndose una taza de café con leche cuando hizo su aparición en la cocina Laura. Al encontrar en ésta a su novio no pudo disimular su sorpresa ni su alegría, y le dedicó una efusiva bienvenida, tanto que pareció ignorar la presencia de su invitada.
Poco después y con aspecto de gran somnolencia hizo su entrada en la cocina Alicia. Los cuatro juntos se sentaron alrededor de la mesa de la cocina para degustar humeantes tazas de café y tostadas con mermelada, mientras hablaban de los viejos tiempos y de la fiesta que se preparaba.
La presencia de Nacho parecía incomodar bastante a la otrora dicharachera Bárbara. No eran pocas las desavenencias que habían tenido a lo largo de los años. Nacho había acusado en numerosas ocasiones a Bárbara de egocéntrica, malcriada, caprichosa, materialista, superficial, prepotente y engreída, entre otras lindezas. Por contra, ésta le acusaba de ser una persona excesivamente egoísta, inmadura, inestable, soñadora, sin ambiciones ni aspiraciones, fantasiosa, atolondrada, imprudente e irreflexiva, un tarambana oportunista. Sinceramente, la química entre ellos no funcionaba.
Una vez que hubieron terminado de desayunar empezaron con los preparativos de la fiesta. Por común acuerdo habían decidido celebrarla en el sótano, que hacía las veces de garaje y de trastero. El acondicionar el local les llevó varias horas de intenso trabajo, pero una vez que hubieron terminado la tarea comprobaron que el resultado había merecido la pena. Después improvisaron mesas con dos viejas puertas, borriquetas de madera y manteles de papel, colocaron los cojines de un desvencijado sofá en una de las esquinas creando una relajante zona de descanso y cubrieron buena parte del techo con globos de colores. Mientras las chicas se encargaban en la parte superior de preparar aperitivos y ensaladas, Nacho se quedó en el sótano instalando el equipo de música y seleccionado los discos que amenizarían la fiesta.
Prácticamente estaba todo preparado y todavía quedaban varias horas para que llegaran los primeros invitados. Laura y Nacho prefirieron echarse una plácida siesta mientras que Bárbara y Alicia descansaban viendo la televisión en el salón, pero pronto acabó venciéndoles el cansancio y las dos acabaron dormitando en el sofá con el eco de las voces de una vieja película como fondo.
Cuando se despertaron Laura y Nacho ya estaban apropiadamente vestidos y habían comenzado a bajar las botellas y la vajilla de plástico. El tiempo se les estaba echando encima, y ellas empezaron también a arreglarse.
Bajo el chorro de la ducha Bárbara decidió aparcar momentáneamente las diferencias con Nacho para concentrarse en disfrutar de la fiesta y de los amigos. La hora de la verdad estaba llegando, era el momento de enterrar a la deprimida y resentida Bárbara y hacer emerger de nuevo a la joven con ganas de diversión. El cumpleaños de Laura era la excusa idónea para volver a relacionarse con gente de su edad, y tal vez, ¿por qué no? de poner nuevamente en funcionamiento sus armas de seducción.

martes, agosto 07, 2007

¿Quién acudirá al funeral de la turista española fallecida en Egipto?

Leía ayer en el periódico que regresaban a España 14 de los turistas españoles que sufrieron un accidente de tráfico en Egipto, y que hoy será repatriado el cadáver de la única víctima mortal, una mujer de 59 años madre de cuatro hijos, y abuela de dos nietas, y me preguntaba si los Príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, serían capaces de interrumpir su descanso vacacional en Palma para acudir a consolar a los familiares de esta mujer, Mª Dolores Sali, como hicieron hace un mes cuando acudieron a dar el pésame a los familiares de los turistas fallecidos en Yemen.
Que sí, que ya sé que más de uno me dirá que no hay punto de comparación entre un suceso y otro, que lo de Yemen se trataba de un atentado terrorista con un coche bomba y que lo de Egipto ha sido un desafortunado accidente de tráfico en el que el conductor de un camión, (sin motivo aparente, a lo mejor también era un suicida), se cambió de carril y chocó frontalmente con el autobús ocupado por turistas.
Pero, eso que se lo expliquen a los familiares y amigos de Mª Dolores, a la que, por cierto, nadie desde España le recomendó que viajara con escolta militar, como era preceptivo en Yemen, a la que, seguramente, nadie la tachó de insensata por querer viajar a Egipto a conocer las monumentales pirámides.
Yemen está considerado por nuestro Ministerio de Asuntos Exteriores un destino poco seguro, las regiones de Sada y Al Jawf deben evitarse a toda costa , y las regiones de Mareb -donde se produjo el atentado- y Shabwa no resultaban recomendables y en caso de viajar hasta ellas es imprescindible el acompañamiento de un guía local y escolta militar; además Yemen es un destino con escasas infraestructuras hoteleras, al que se recomienda viajar vacunado de hepatitis, tifus, polio y malaria. Sin embargo, el Ministerio no tiene ningún tipo de alertas de este tipo sobre Egipto, por cierto, uno de los destinos internacionales más solicitados.
No tenía por qué pasar, pero, los turistas que se dirigieron a Yemen sabían que estaban realizando un viaje plagado de peligros, una aventura de alto riesgo. Digan lo que digan, sabían sobradamente a lo que se estaban exponiendo.
Por supuesto, los accidentes ocurren, y el peligro acecha en cualquier lugar, también ha habido fallecidos este verano en las tranquilas aguas del Mediterráneo, y en cientos de carreteras de todo nuestro país, y que yo sepa, los príncipes no han acudido al entierro de ninguna de esas personas.
En España no hay ciudadanos de segunda y de tercera, todos somos de primera, y, personalmente, si una de las víctimas de un accidente en el extranjero fuera familiar mío, a mí me molestaría mucho que se hicieran distinciones, y que no se me malinterprete, no estoy pidiendo a Felipe y Letizia que acudan a todos los funerales, muy al contrario, lo hicieron mal acudiendo a uno, porque pienso que no es esa su misión, que bastante tenemos con tenerlos como Relaciones Públicas internacionales. Mientras no nos quede otra, que cumplan con su agenda, y que a los españolitos de a pié nos dejen en paz.

jueves, agosto 02, 2007

La fama a cualquier precio


Andy Warhol, el maestro del pop-art, dijo que en el futuro todo el mundo tendría derecho a sus quince minutos de fama, lo que no dijo es que consecuencias podrían acarrear esa efímera fama.

Hace un par de meses yo disfruté de algo más de 15 minutos de protagonismo en un programa de televisión, en concreto, en el concurso "1 contra 100". Cuando me dijeron cuando se iba a emitir el programa, y sabiendo ya el resultado, avisé a los íntimos, la familia y algunos amigos. No pensé que nadie más fuera a verlo, y máxime cuando el mismo día en horario similar y en diferentes canales televisaban el final de la Liga de fútbol y una carrera de Alonso. ¡Qué ilusa! Aún hoy, dos meses después de la emisión, me dicen "te vimos el otro día en televisión; hay que ver qué lástima, con lo bien que lo estabas haciendo y al final... lo perdiste todo". Y, el de hoy no ha sido de los crueles, porque los hay que directamente te dicen " ¿eras tú, verdad? Y ¿cómo se te ocurrió perder quedándote un comodín? ¡Qué tonta!" y tú, claro, aguantas estoicamente y respondes con toda la educación que un buen colegio de pago te ha otorgado que pecaste de ingenua e inexperta. Claro, que peor fue lo de mi madre, a la que en plena cola de la caja del supermercado, y mientras educadamente estaba respondiendo a una conocida que, casualmente, había visto el programa, se le arrimó una señora con unos pabellones auditivos que para sí los quisieran los espías rusos, y sin más le dijo "¿La de la camisa rosa era su hija?, pues hay que ver que tonta fue, con lo fácil que lo tenía, lo que debía haber hecho es utilizar el comodín y así por lo menos hubiera ganado algo". ¡Toma ya! Por el hecho de haber visto el programa, se permite el lujo de asaltar a una desconocida e interrumpir una conversación para insultar a su hija.

Que no quiero yo ni pensar lo que hubiese ocurrido si, en vez de participar en un inocente concurso de televisión, me hubieran relacionado con un famosete de estos de tres al cuarto. Porque ese es el problema, todo el mundo quiere tener derecho a sus quince minutos de fama efímera al precio que sea, preferiblemente vendiendo sus intimidades y miserias a cualquier postor. Todo vale, desde inventarse una relación con el hijo de una famosa, insultar a una hija que un día fue famosa, hablar sobre las miserias de un muerto, reclamar una paternidad, airear un calentón de verano con un torero o ser el hijo del criminal más buscado del país. Y, después, se agregan los familiares y conocidos del famosillo de turno: desde la madre hasta el abuelo pasando por un compañero de trabajo o uno que dice llamarse amigo.

Recientemente leí que una psicóloga había realizado un trabajo de campo con niños de primaria y estos a la pregunta de ¿qué quieres ser de mayor? en su gran mayoría habían contestado famoso; no habían dicho tenista, ni futbolista, ni actriz, ni cantante, habían dicho famoso. ¡Qué triste! Porque los niños de hoy en día no son tontos, ser famoso por méritos propios es un trabajo arduo, muy laborioso, y, si realmente no eres bueno, no te garantiza la fama, pero aparecer en un programa de televisión en prime time es algo al alcance de casi todos, y, con suma facilidad se embolsan cantidades económicas nada despreciables, de esas que tú y yo, en una jornada de trabajo habitual no ganamos.

Es vergonzoso, pero es lo que estamos creando: monstruos de usar y tirar, capaces de venderse por unas semanas de fama y un dinero fácil, seres sin escrúpulos, juguetes rotos que una vez que prueban la luz de las cámaras y el olor de la celebridad necesitan de ella y son capaces de cualquier cosa por volver a aparecer en una pantalla o en una hoja de papel cuché. No hace falta que ponga ejemplos, son demasiado numerosos, basta con ver cualquiera de los llamados "programas del corazón" y preguntarse, ¿y este, qué ha hecho para estar ahí?.

Al final, los responsables últimos somos nosotros, los espectadores, porque, aunque todos digamos que no vemos esos programas, ¿quién puede decir que no sabe quién es Antonio David, o Paquirrín o Nuria Bermúdez?

miércoles, agosto 01, 2007

Contra el fuego


Otro verano más, la noticia que abre los telediarios son los incendios, los malditos y devastadores incendios que, poco a poco, están desertizando nuestro país. Quemada ya gran parte de Galicia, casi todo el litoral catalán, amplias zonas del Levante y numerosas extensiones castellanas, este año parece que el turno le ha tocado a Canarias.
¿Cómo puede considerarse ser humano un tipo que prende fuego de manera intencionada a un bosque, una pinada o, simplemente un monte? No hay nada más destructivo ni más incontrolable que un incendio en el monte, no sólo acaba con miles de plantas y árboles, destruye la tierra, que queda calcinada e inservible por mucho tiempo, acaba con animales, cultivos, casas,
la vida, los sacrificios e ilusiones de muchas personas, el oxígeno que respiramos, pero sobre todo, acaba lentamente con nuestro futuro.
Lo más terrible de todo es que el pirómano de Gran Canaria ha resultado ser un empleado forestal que finalizaba su contrato en el mes de Octubre. Una persona para vigilar que nada ocurriese en los montes ha acabado con miles de hectáreas, arrasando pinares, matorral, casas, pueblos y todo lo que el fuego ha encontrado a su paso.
¡Qué paradoja! Aquel que debe prevenir los incendios ha sido el causante del mayor fuego en Canarias, y, alega que lo hizo para que le renovaran un contrato laboral. Señor mío, esas no son formas, no ha dejado usted ya nada que vigilar, ni a partir de octubre, ni el año que viene, ni en mucho tiempo, y no sólo no ha defendido su trabajo, sino que ha acabado con el de muchísimas otras personas, y lo peor, ha marchitado las ilusiones de miles de vecinos, y, a todos, nos ha acortado un poco más la vida.
Canarias seguirá siendo un paraíso, se repondrá de este incendio y su principal fuente de riqueza, el turismo costero, no se verá afectado, pero, el que ha recorrido el interior de Gran Canaria y se ha topado con sus pinares, con las verdes cumbres de Tirajana, con los paisajes de sus barrancos, a partir de ahora echará de menos toda esa exuberante vegetación.
Este post está acompañado de algunas imágenes de algo que me temo que el fuego ya ha extinguido.

Ojalá no demos cuenta de que de verdad cuando el bosque se quema algo nuestro se quema, y llegue un verano en el que los incendios no sean el pan nuestro de cada telediario.

lunes, julio 30, 2007

La vida Bárbara

Cap. 5 Recordando viejos tiempos.

La semana pasó muy rápida para Bárbara, el viernes llegó y con él el mes de Junio. Las temperaturas habían subido considerablemente y la proximidad del verano podía respirarse ya en Madrid. Ante la perspectiva de las vacaciones, el trabajo en el estudio había descendido notablemente, por lo que no hubo ningún problema para que pudiese tomarse la tarde libre. Después de comer algo en un restaurante de comida rápida se encaminó dando un paseo hacia unos grandes almacenes para comprar un regalo para Laura. Estuvo dudando durante bastante tiempo, curioseando en una sección y en otra. Finalmente se decidió por el último libro de Cohelo, autor que sabía del agrado de la homenajeada. Aprovechó también para realizar unas compras de última hora en el supermercado, y no pudo evitar la tentación de adquirir un perfume para sí misma.
Regresó a su vivienda con el tiempo justo de darse una buena ducha, cambiarse de ropa y meter lo imprescindible en el bolso de viaje. Laura, al saber que Bárbara acudiría a su fiesta de cumpleaños, les había invitado a pasar todo el fin de semana. Las tres eran amigas desde los tiempos del colegio, y aunque en los últimos años el contacto había sido limitado, nunca habían perdido la buena relación de camaradería que siempre había existido.
A las siete y media, con puntualidad casi británica, Alicia pasó a recoger a Bárbara. Cargaron el bolso en el maletero y se encaminaron, plano en mano, hacia el chalet de Alicia. Cuando llegaron a la N-II el atasco era de grandes proporciones, al coincidir el viernes con el comienzo del mes y un tiempo espléndido. La noche prácticamente se les había echado encima cuando llegaron a la urbanización que Laura les había indicado. Les costó mucho dar con el chalet en cuestión, pero por fin lo hallaron. Una expectante Laura les estaba esperando en la puerta. Cuando se bajaron del vehículo las tres se fundieron en un gran abrazo.
Volvían a ser las tres niñas de siempre, sólo que con bastantes años más.
Una vez instaladas comenzaron a hablar. Las tres tenían muchas preguntas, muchas cosas que contarse para ponerse al día.
En un determinado momento la conversación se volvió algo más nostálgica y se descubrieron hablando de una niñez común.
_ "¿Recordáis? - dijo Laura - Cuando éramos niñas nos imaginábamos que a esta edad seríamos las tres amas de casa, viviríamos en la misma urbanización, estaríamos casadas, nuestros maridos trabajarían juntos y tendríamos cada una un par de hijos.”
_” Sí, y aquí estamos, a punto de cumplir la treintena, las tres solteras y viviendo cada una en una punta.” - respondió Bárbara.
_” Nuestra idea de futuro en aquel entonces era realmente patética.” añadió Alicia.
_ “¿Patética?, ¿por qué patética? - inquirió Bárbara - A mí me encantaría estar casada, tener un hogar, un par de hijos,…”
_” Vamos, ser la clásica ama de casa de clase media española ,- le contestó Alicia - que abandona su carrera profesional, su trabajo y su vida en aras de la familia. Eso estaba muy bien hace veinte años, pero ahora..."
_ “¿Pero ahora qué?, ¿ qué tiene eso de malo?” - preguntó Bárbara.
_ “ A lo que me estaba refiriendo es a lo diferente que se ve la vida según pasan los años - medió Laura - Cuando éramos pequeñas, el modelo a imitar eran nuestras madres, soñábamos con llevar una vida como la suya mientras jugábamos a las casitas. No existían las complicaciones, todo era idílico. Y según vas creciendo, vas cambiando tus ilusiones. En la adolescencia sueñas con romances exóticos, descubres el primer amor y el primer desengaño; durante la época universitaria pretendes cambiar el mundo, hacerlo más humano , nadie te comprende y te llaman idealista… y de pronto, un día te levantas, descubres que ya eres adulto, que estás llevando una vida totalmente convencional, que ni tu trabajo ni lo que te rodea te llena y que no se parece nada a lo que un día soñaste.”
Durante unos segundos se hizo el silencio, la conversación había tomado ahora un tono mucho más serio.
_ “ Laura, ¿te encuentras bien? - preguntó Alicia - ¿Qué es lo que realmente has querido decir?”
_ “ No sé, tal vez sea un pequeño bache emocional ante la perspectiva de entrar en la treintena, pero siento que mi vida no está bien, que no he cumplido ninguno de mis sueños, que voy por una larga carretera que no sé hacía dónde conduce sin poder apearme en ninguno de los caminos atractivos que pasan ante mí, sin que yo lo pueda controlar y que lo único que hago es vivir, vivir sin dejar apenas huecos para disfrutar. En sueños voy caminando por un largo pasillo, a izquierda y derechas hay puertas que se van cerrando a mi paso sin dejarme descubrir que hay tras ellas, y yo sigo avanzando, avanzando sin saber hasta donde voy a llegar, y las puertas siguen cerrándose a mi paso, y el pasillo parece no tener fin”
_ “Yo te entiendo, de verdad. A mí me pasa algo parecido. Mi sueño es casarme, formar un hogar, tener hijos… y el destino me lo quiere impedir, cuando estoy a punto de lograrlo, me dejan plantada en el altar, delante de todos los invitados.. Paso una vergüenza tremenda.”
Alicia la interrumpió en seco con un áspero gesto que indicaba una total desaprobación. Laura siguió hablando.
_” Tengo prácticamente treinta años y no he viajado a todos los lugares que me hubiera gustado ver, no he conocido las culturas que más me atraían, no he leído todos los libros que hubiera deseado leer, no he aprendido a tocar ningún instrumento, no hablo apenas idiomas, no he hecho nada de provecho para la sociedad, no he escrito ningún libro, no tengo un hijo al que educar y enseñar… Lo único que sé hacer es trabajar un montón de horas, cuidar de mis padres y sentarme ante el televisor. A veces pienso en dejarlo todo, salir corriendo y dedicarme a la aventura, o a la vida contemplativa, o a una vida más productiva para los demás… no sé, quiero apearme de la vorágine en la que vivo, disfrutar un poco más, replantearme las cosas, mi vida.”
_ “ ¿Y por qué no lo haces? - preguntó Alicia - ¿ Por qué no te tomas un año sabático, haces las maletas y te vas con Nacho a descubrir mundo? "
_ “ Nacho, ya salió Nacho. - Bárbara se levantó y empezó a gesticular al tiempo que elevaba el tono de voz - Eso es lo que a ti te pasa, toda la culpa la tiene él. Te ha comido el coco con sus fantasías. ¿Sabes lo que te digo? Nacho es un desgraciado, un don nadie, un vividor que lleva chuleándote casi diez años. Aparece y desaparece cuando le da la gana, sin darte explicaciones, y mientras, tú aquí como una Penélope griega esperándole, desaprovechando todas las oportunidades que pasan ante ti. No sé cómo puedes seguir con una persona como él, aprendiz de todo y maestro de nada. Estoy segura de que ahora mismo ni si quiera sabes dónde está.”
_ “Te equivocas, a estas horas seguramente estará llegando a España, y seguramente le veré muy pronto.”
_ “Estupendo. Entonces aprovecha para darle un ultimátum, o su vida inconstante o tú. - Bárbara parecía fuera de sí - No permitas que siga jugando contigo, si de verdad te quiere no le importará quedarse a tu lado, trabajar como hace todo el mundo, ganar un sueldo, llevar una vida ordenada y decente, casarse contigo, vivir contigo, fundar un hogar.”
_ “ Pero, ¿quién te ha dicho que eso sea lo que yo quiero? Entérate, yo no soy como tú, no busco un hombre que me quiera convertir en su esposa, no quiero ser una mujer florero, un ama de casa mantenida por su marido. Yo no quiero cambiar a Nacho, ni cambiar mi relación con él.”
La conversación iba subiendo de tono mientras Alicia, en silencio, parecía asistir a un partido de tenis en el que las raquetas devolviesen con fuerza las palabras y las acusaciones.
_ “¿Relación?, pero ¿de qué relación hablas? Tú estás enamorada de un fantasma que aparece cuando le viene en gana, cuando se queda sin dinero, cuando está cansado, entonces emerge, se pega a ti como una sombra, te exprime, te saca todo el jugo, y desaparece en el momento en que se cansa o se aburre de ti. ¿A eso es a lo que tú llamas relación?”
_ “ Estás muy equivocada. Tú no le conoces ni le entiendes, nunca lo has intentado. Es cierto que Nacho ha empezado muchas cosas y no ha acabado casi ninguna, es verdad que se entusiasma mucho y que a medida que pasa el tiempo se va desmotivando, no negaré que es incapaz de mantenerse mucho tiempo en un mismo sitio. - A medida que iba hablando, Laura parecía ir calmándose, su tono de voz iba descendiendo e incluso se adivinaban matices de nostalgia - Pero en todo este tiempo hay algo que no ha cambiado, su amor por mí .Él necesita conocer nuevos mundos, vivir diferentes experiencias, hacer cada día algo nuevo, pero al final siempre regresa a mí, yo soy lo único que se mantiene constante en su vida, soy su único vínculo con su pasado, con su vida real. Cuando él regresa de cualquiera de sus viajes, yo soy la primera persona a la que va a ver, soy la primera persona a la que le cuenta lo que ha visto, lo que ha hecho y lo que ha sentido. Se refugia en mi abrazo, me transmite todas sus experiencias y en ese momento yo me siento la mujer más feliz del mundo porque sé que me necesita, que yo soy para él lo más importante, que necesita de mi aprobación, que soy su público. - Ahora Laura hablaba muy despacio, como si estuviese intentando convencerse a sí misma. - Esa sensación no la cambio por nada del mundo, y sé que si algún día le obligara a cambiar le haría el ser más infeliz de la tierra, y yo también lo sería.”
_” No te entiendo, de verdad que no te entiendo, creo que eres una masoquista, ¿cómo puedes hablar así?” - le preguntó Bárbara con gesto de desesperación.
Alicia, que se había mantenido expectante en todo momento, intervino por fin en la conversación.
_ “ Tal vez no la entiendas porque tú no concibes el amor como lo hace Laura. Ella ama entregándose por completo al otro, vive para y por él. Cuando te enamoras de alguien, como lo está Laura, le quieres realmente como es, no quieres cambiar nada, y mucho menos su personalidad. Le quieres con sus defectos, con sus virtudes, le quieres por encima de todas las cosas, por encima del dinero, de los convencionalismos, de la familia y de los que te rodean, y lo único que te importa es él, su felicidad y la felicidad que te proporciona. Eso es el verdadero amor, la entrega total al otro, incluso el sacrificio en aras del beneficio del otro.”
Ahora Laura asentía con satisfacción, con la complacencia de los que se saben en posesión de algo único, de una pieza exclusiva que se exhibe por vez primera, mientras que Bárbara en el otro sillón notaba que estaba sola en aquella batalla y que había dejado al descubierto sus cartas.
_ “ No voy a seguir discutiendo sobre este tema, tal vez tengáis razón. A lo mejor yo nunca me he enamorado y tampoco voy buscando el amor, o al menos ese tipo de amor. Yo no estoy dispuesta a sufrir por nadie, no sería capaz de renunciar a nada, ni de hacer sacrificios ni todas esas cosas que se cantan en las canciones románticas.”
_ “ No te preocupes, - contestó Laura - cuando de verdad te enamoras los sacrificios y las renuncias no cuestan ningún esfuerzo, al contrario, se realizan con placer .”
_ “Pero, - Bárbara volvió a subir el tono mientras se revolvía en su sillón - ¿Tú la estás oyendo?, ¿Estás de acuerdo con ella?”
_ “ Claro que la estoy oyendo. El amor es algo muy subjetivo, cada persona lo siente de una manera distinta, e incluso la misma persona ama de una manera distinta de una época a otra, de un amor a otro. Puedo estar de acuerdo o en desacuerdo con vosotras, pero en cualquier caso yo no soy quién para juzgaros. Sinceramente, lo único que a mí me preocupa es vuestra felicidad, y si Laura es realmente feliz amando tan desesperadamente a Nacho, que siga adelante. Y lo mismo digo de ti, si tu felicidad consiste en una bonita boda, nos complaceremos en conseguirte la mejor de las bodas.”
Bárbara y Alicia se quedaron perplejas mirando a Alicia. Escudriñaron su rostro en busca de alguna evidencia que les hiciera sentir que las palabras de Alicia contenían un mensaje cómico,o alguna ironía, pero su faz no denotó nada.
_“ ¿Te estás riendo de nosotras, verdad ? Te lo estás tomando a cachondeo, y para nosotras es algo muy serio.”
_ “ No, hablo completamente en serio. Cada una de nosotras tiene una opinión muy diferente sobre el amor, los hombres y las relaciones. Por suerte para nuestra amistad a cada una de nosotras le gusta un tipo de hombre completamente diferente, y cada una de nosotras vemos la vida de un modo distinto. Tú Laura, buscas a alguien a quien proteger, de quien cuidar, alguien que te necesite y que te lo esté recordando permanentemente. En cambio, tú buscas lo contrario, alguien que se ocupe de ti, que te dirija, que te cuide y que esté invariablemente a tu servicio, y que a la vez te consienta todo. Seguro que vosotras tampoco estáis de acuerdo con mis elecciones y mi modo de vivir, pero no por eso vamos a discutir. Yo no os voy a cambiar a vosotras y vosotras no podéis cambiarme a mí. Puestas así las cosas ¿qué nos queda? La única solución es intentar comprendernos, desearnos lo mejor y alegrarnos de la felicidad de las otras.- Cambió el tono de voz.- Y vamos a dejar ya este tema, porque nos hemos exaltado todas un poco y porque nos estamos poniendo excesivamente serías, y esta era una reunión para pasarlo lo mejor posible.”
Volvieron a hablar de la infancia, de esa maravillosa época que habían compartido juntas y que se les había escapado ya de las manos sin darse apenas cuenta. Rememoraron viejas travesuras, antiguos profesores y compañeros de colegio, anécdotas en las que las tres habían sido protagonistas y que ahora, sin saber muy bien por qué aparecían nítidas en la memoria de cada una de ellas, y que las hacían reír y pisarse las palabras unas a otras.
El amanecer les sorprendió cuando ya casi no les quedaba tabaco. Agotadas y casi afónicas decidieron acostarse para afrontar con renovadas energías el largo sábado que les esperaba.

A vueltas con el verano

Verano, 30 de Julio. Unos que vienen, otros que se van...


Yo he estado ausente demasiado tiempo, pero ya estoy de nuevo aquí, en mi blog, para poder escribir muchas cosas, nuevas historias, otras reflexiones, ideas que rondan por mi cerebro, anécdotas, excusiones y viajes...


Los que veraneamos en Julio, veraneamos dos veces: las playas no están tan masificadas, y da gusto pasear y tomar el sol en ellas, y el agua tiene una temperatura ideal que invita al baño, sin tener que esquivar a doscientos bañistas apelotonados en cuatro metros cuadrados de orilla de playa; y, por otra parte, cuando volvemos a la ciudad la encontramos más tranquila y relajada que nunca, apenas hay atascos, los centros públicos funcionan casi correctamente por primera vez en mucho tiempo, puedes aparcar con comodidad en la puerta de tu casa y de tu trabajo, descansas dos meses de tus jefes y esos compañeros que menos te agradan, apenas hay ruidos en la calle y las vecinas chismosas han huido a sus pueblos, donde ahora se cuecen más salsas que en mi comunidad. ¡ Toda una delicia!, sobretodo, si tienes aire acondicionado.


Bueno, para los que os acerquéis a este blog, hoy os regalo una foto de una preciosa luna llena de verano de intenso color naranja reflejándose sobre el Mediterráneo... una imagen que espero que os guste y os relaje, y, a los que todavía no os habéis marchado, os anime, y a los que habéis vuelto os reconforte.

viernes, junio 08, 2007

Pequeño resumen de mi semana

Empecé esta semana cumpliendo años. Ya sabía yo que hacía mucho tiempo que había dejado de ser un descapotable monoplaza para convertirme en un utilitario, en concreto en un monovolumen, pero lo que no esperaba era lo que me dijo mi hermano tras felicitarme: a las 12 de la noche pasaba a transformarme en carroza. Claro, que los hay por ahí convertidos en tartana que se siguen creyendo deportivos de alta cilindrada.
El día de mi cumpleaños mi teléfono se saturó; eso es bueno, cuando tanta gente se acuerda de ti y quiere felicitarte en tu día es que te quieren mucho. Además, quién más me quiere demostró conocerme muy bien y acertó plenamente con los regalos (voy a poneros los dientes largos, circuito en Spa, chocolaterapía completa y ducha vichy completa...¡ qué delicia!)
La semana siguió con la terapia de grupo, que en esta ocasión fue muy diferente a las demás y muy constructiva, aunque me costó alguna lágrima, pero reconozco que ha sido de las mejores, si no la mejor, que he tenido en todo este tiempo.
Tras la terapia continuó el día con una llamada de teléfono de la productora para ofrecerme hacer otro cásting, y, claro, yo encantada.
Tras esta llamada me ofrecieron nuevas vías para mi futuro profesional, en concreto varios cursos sumamente interesantes que espero empezar en Septiembre y aprovechar al máximo.
Terminé el día cenando en una marisquería con Javi para acabar de celebrar mi cumpleaños, y como diría Forrest Gump, (aunque con diferente sentido) y no tengo más que decir.
Al día siguiente mi amiga Chelo me dijo una frase que evoca perfectamente el paso del tiempo en nuestras vidas: a veces, a causa de la rutina, se encuentra como un hámster, rodando en una noria.
El jueves estuve de aquí para allá, primero haciendo el cásting para el programa (las pruebas las superé, ahora sólo queda esperar que me llamen) después viendo nuevos cursos para mi futuro laboral, ahogándome un poco en las traicioneras aguas del Guadiana que reaparecen cuando menos te lo esperas, y terminé comiendo con Chelo en el centro de Madrid en una terraza como dos "guiris" cualesquiera .¡Ah! Y aproveché para regalarme un par de libros que alimenten mi cerebro y mi espíritu.
El viernes lo he dedicado a mi amiga Teresa y a su familia, que me han invitado a comer. ¡Qué complicado es lidiar a diario con un preadolescente loco por el fútbol y con una quinceañera con las hormonas completamente alteradas!.Pero Teresa tiene suerte, tiene a su lado a Manolo, que la quiere mucho más de lo que ella se da cuenta, y, además se marcha una semana al Caribe con su maridín a descansar de todo.
Y, ahora, como todos los viernes, me marcho a tapear y tomar algo con mi chico y con Chelo, a echarnos unas risas y compartir alguna confidencia.
Como comprenderéis, con tanto ajetreo, he tenido poco tiempo para escribir en el blog, pero, en cuanto pueda, lo soluciono.

jueves, mayo 31, 2007

¿Cuánto?

Era viernes por la tarde, un viernes primaveral que anunciaba un fin de semana de altas temperaturas, sol y escapadas. Corríamos hacia el coche, porque unos minutos significaban la diferencia entre un tráfico denso o un atasco monumental.
Salimos escopetadas del trabajo en dirección a la M-30. A la altura del puente de Ventas dos chicos empezaron a pitarnos desde su vehículo con la clara intención de llamar nuestra atención, pero mi amiga Su decidió pasar olímpicamente de ellos.
El tráfico comenzaba a condensarse más, incluso llegamos a pararnos en alguna ocasión, y a nuestra izquierda, el coche blanco con los dos chicos nos pitaba y nos hacía señas para que bajáramos la ventanilla. Susana comenzaba a alterarse con aquellos dos individuos, y estalló cuando el que estaba en el asiento del copiloto le hizo un signo con los dedos índice y corazón que claramente significaba “¿cuánto?”. De su boca empezaron a salir lindezas del estilo de “eso se lo preguntas a tu madre, cabrón, a ver cuánto te quiere cobrar ella” e improperios de toda clase. Lo peor de todo era que aquellos dos no se daban por aludidos, y seguían pitando y haciendo el mismo gesto, ya con ambas manos. Susana estaba a punto de explotar y lanzaba insultos de toda clase, mentando a las madres de ambos y toda la clase de prácticas sexuales que se le ocurría que podrían realizar con ellas. Poco antes de llegar al puente de la carretera de Valencia, estando ya totalmente parados ambos vehículos, el chico del coche blanco bajó totalmente la ventanilla y sacando medio cuerpo por ella y haciendo bocina con las manos preguntó “¿qué cuanto pides?”. La cara de Susana era ya todo un poema, a punto estaba de coger la barra antirrobo cuando una lucecita se encendió en mi cabecita. “Susana, ¿tú no llevas un cartel en la parte de atrás de la ranchera que indica que vendes este coche?”. Durante unos segundos se quedó mirándome de una forma extraña, incluso pensé que la iba a pagar conmigo, pero poco a poco su rostro se fue relajando. El tráfico volvió a ser fluido y Susana se incorporó para salir por Conde de Casal, y con una flema casi británica me respondió “Bueno, si tanto interés tienen en saber el precio del coche que llamen por teléfono, no te jode, porque han estado a punto de que les abriera la cabeza”.
Al incorporarnos a la derecha les perdimos de vista.
Cuando Susana le contó lo sucedido a su marido, que era el que había puesto el cartel, este no pudo más que echarse a reír durante un buen rato, y, es que de sobras conoce él el fuerte carácter de su mujer.

miércoles, mayo 30, 2007

Coca-Cola también para treintañeras




¿Habéis visto el último anuncio de Coca-Cola? Si no es así aquí tenéis la oportunidad http://www.conocecocacola.com/. He de reconocer que me encanta esta campaña dirigida a aquellos que tenemos treintaytantos y que vivimos los ochenta en plena adolescencia. Todo un acierto, aunque observo demasiada testosterona, echo de menos el punto de vista femenino, así que he creado mi propia versión del anuncio. A ver qué os parece (señor@s publicitari@s de McCann Erickson Madrid, si están interesados, no duden en contactar conmigo).


Música de fondo Simple Minds "Don`t you (forget abaut me)"
De repente, un día pasas por una obra y no oyes ningún tipo de comentario a tu paso, y cuando subes al autobús un jovencito te dice ¿se quiere sentar, señora?.
¿Señora?
En ese momento te das cuenta de que perteneces a otra generación. Aquella a la que tu sobrina le da consejos de moda para no ir haciendo el ridículo, y a la que disimular las ojeras y el cansancio, para salir una noche, le cuestan dos horas de maquillaje...
Pero hay algo en ti que te dice ¡eh! Nosotras fuimos las primeras en descubrir el aeróbic, los maillots y los calentadores. Conocimos a Cindy Crawford, Claudia Schiffer y Linda Evangelista.

Arnold Swarchenegger era un actor de éxito y el mundo estaba dominado por un viejo y mal actor llamado Ronald Reagan en compañía de Margaret Thatcher y Mijail Gorbachov.

También somos las que jugamos con el Nenuco, el Baby Mocosete y con la maravillosa Nancy,las que disfrutábamos con las amigas en la calle mientras merendábamos un bocata de chorizo o pan con nocilla.
Leíamos tebeos en vez de cómics y nos grabábamos cintas con música de Mecano, Michael Jackson, Hombres G, Miguel Bosé, Alaska y los Pegamoides o Dinarama.

Lloramos la muerte de Chanquete, estudiamos con los dibujos de Érase una vez... y Barrio Sésamo, conocimos el mundo a través de la Bola de Cristal.
Nos enamoramos de Bon Jovi, de Tom Cruise , Patrick Swayze y de Val Kilmer.

Sobrevivimos a las hombreras, a las minifaldas un dedo por debajo de la levita, a las medias tupidas con zapato plano y a los cardados imposibles.
Nuestra consigna fue "al mundo entero quiero dar un mensaje de paz" y "busque, compare, y si encuentra algo mejor, cómprelo"

Somos unas heroínas, capaces de quedar con un chico una semana antes y acudir a la cita sin móvil, sin messenger ni correo electrónico. Todas queríamos bailar a lo Flash Dance o Dirty Dancing, aunque nos conformábamos con lo que veíamos en Tocata.

Recorríamos España con toda la familia en un utilitario sin aire acondicionado y sin cinturones de seguridad jugando al veo veo o a descubrir los toros de Osborne.

Somos una generación de fuertes, de compresas con alas, de sujetadores sin relleno, de cabinas de teléfono para avisar de que íbamos a llegar tarde, de castigadas sin ver la tele o sin postre.

Todo este pasado glorioso nos ha convertido en lo que hoy somos, mujeres independientes y con una inmensa capacidad de ser felices. No bebemos para olvidar, bebemos para disfrutar, aunque lo hagamos con Coca-Cola light o Coca-Cola Zero.

sábado, mayo 26, 2007

Concursando en televisión

Hace algo más de un mes escribí aquí sobre un cásting para un concurso de televisión; bien, pues ayer estuve en la grabación del programa de televisión, el concurso 1 contra 100 de Antena 3. De antemano he de decir que me gustó bastante la experiencia, que el ambiente era muy bueno, que en maquillaje y peluquería te dejan sensacional, que las chicas de producción son encantadoras y hacen que tu estancia sea lo más cómoda y agradable posible, y que, además iba con todos los gastos pagados. Juan Imedio es un tipo realmente simpático y agradable, las preguntas no son excesivamente complicadas... pero, pese a todo, cuando ya acariciaba el triunfo con una cantidad superior a 15.000 €, tuve una corazonada, me empeciné en una respuesta y me lancé a la piscina sin hacer uso de mi último seguro. Porque, a ver, si te preguntan, ¿qué ciudad tiene nombre de superhéroe? y te dan estas tres opciones, ¿tú que contestarías?
  • Flash Gordon
  • Hulk
  • Batman

Yo deduje, por un tipo de lógica que ahora no sé explicar, que se trataba de Hulk, y como ya he dicho, sin hacer uso de mi último seguro, di como buena la respuesta. Pues no, me equivoqué de pleno, la ciudad era Batman, y está al sur de Turquía, y con ello perdí el concurso y una suma de dinero importante.

Pero, que nadie piense que estoy triste, porque no es así. La experiencia me ha gustado mucho, tuve un día muy entretenido y ajetreado, y no gané... pues tal vez por eso que dicen de que afortunado en amores desafortunado en el juego. Cuando alguien como yo tiene tanta gente a su alrededor diciéndole lo mucho que le quieren y todos expectantes por ti, ¿qué más da si al final no ganas el premio, cuando todos están deseando abrazarte y verte en televisión?

jueves, mayo 17, 2007

La vida Bárbara

Cap. 4. Vuelta a la rutina
Tras el funeral por Alberto, la rutina se había instalado de nuevo en la vida de Bárbara. Las mañanas empezaban con interminables atascos en el centro de Madrid, a los que seguían una dura guerra por ocupar un puesto de aparcamiento. Las horas en el trabajo se sucedían monótonas ante la mirada triste y a la vez complaciente de Sofía. Las tardes decidió ocuparlas en la decoración de su nuevo hogar. Alguna visita a sus padres, una cena con amigos un fin de semana, y algunas compras fueron los únicos alicientes durante aquellas largas semanas.
Le gustaba la sensación de protección que parecían brindarle todos los que le rodeaban, incluso se sentía complacida, tanto que a veces exageraba su sentimiento de abatimiento sólo para notar la reacción que producía, especialmente en el trabajo. Pero cuando llegaba a su hogar y cerraba la puerta parecía que un mundo nuevo se abriera ante sus ojos al quitarse la máscara del dolor y fantaseaba con una vida muy diferente a la suya, en la que provocaba sentimientos de envidia entre las mujeres y de deseo entre los hombres, una ilusión en la que el éxito y ella eran la pareja protagonista. Había una persona a la que no podía engañar, a Alicia, a la que durante unos días intentó mantener alejada. Pero ambas sabían que esta situación duraría poco tiempo, al fin y al cabo Alicia no era sólo su mejor amiga, era sobretodo, la persona que mejor la conocía, incluso más que su propia familia.
Aquel sábado por la mañana el sol de primavera calentaba con fuerza. Alicia había llamado y se había autoinvitado a un ligero almuerzo en su casa. Decidió esperarla en el jardín aprovechando para tomar el sol. Extendió la toalla sobre el césped y se tumbó. Se sentía protegida de los extraños por la valla cubierta de alibustre . Notaba una gran paz en su pequeño jardín, en su casa, en su soledad, donde no tenía que fingir ni aparentar.
Me encanta esta sensación. Tengo casi todo lo que puedo desear, tengo una buena situación económica, buena salud y buen humor, una casa que me encanta, un trabajo que me gusta y libertad. Por fin estoy haciendo lo que me da la gana sin tener que dar explicaciones y sin tener que pedir permiso a nadie, ni a mis padres, ni a un hombre. Soy independiente, no necesito a nadie y me gusta. Nunca antes me había sentido así. Puedo hacer lo que quiera con mi tiempo libre, con mi dinero, con mi vida. La felicidad debe ser algo muy parecido a esta situación. ¿Quién lo hubiera dicho? Siempre pensé que el día en que saliera de la casa de mis padres lo haría ya casada y para irme a vivir con un señor, ni si quiera me había planteado en sueños el vivir yo sola. No sé como mis padres han podido aceptar esta situación, ni si quiera han puesto la más pequeña objeción. Pensarán que pronto me aburriré y decidiré volver a casa con ellos, pero no saben lo equivocados que están. Me encanta esta situación, soy libre, me siento libre. ”
Estaba absorta en sus pensamientos cuando sonó el timbre. Se cubrió con un pareo, atravesó el salón y abrió la puerta. Allí estaba Alicia.
_” Dichosos los ojos. Parecía como si me hubieras estado evitando todo este tiempo. ¿Me invitas a pasar o vamos a comer aquí, en la puerta?”
Le invitó a pasar con la mejor de sus sonrisas. Se fundieron en un largo abrazo. Una vez dentro Alicia admiró los cambios decorativos que Bárbara había realizado en el domicilio, alabó su buen gusto a la hora de combinar colores y elogió la elección de las tapicerías. En el jardín se quedó extasiada ante la explosión de color de los bulbos plantados sobre un parterre. Bárbara se sentía halagada, algo que, indudablemente, le encantaba.
Almorzaron en el jardín una ensalada de pulpo a la vinagreta y un poco de pastel frío de carne. El sol seguía brillando con fuerza a esas alturas del mes de Mayo, y después del almuerzo, las dos decidieron tomar el sol, para lo que Bárbara tuvo que prestarle uno de sus bikinis.
Todo estaba tranquilo, apenas se oían ruidos, si acaso el eco lejano de algunas risas infantiles provenientes de otro chalet, a veces, a lo lejos, el ruido del motor de algún vehículo. Era el momento propicio para conversaciones más intimas.
_”¿Me vas a contar qué ha pasado todos estos días o esperas que lo adivine? _Preguntó Alicia al tiempo que sacaba de la pitillera dos cigarrillos y le ofrecía uno a Bárbara.
_” Realmente no ha pasado nada. Durante unas semanas me he dejado llevar, me he comportado como todo el mundo esperaba que lo hiciese, como una joven viuda desgarrada por el dolor.”
Alicia le interrumpió.
_” ¿Qué dolor? Bárbara, bonita, estás hablando conmigo, no te hace falta el teatro.”
_” Déjame terminar. Te decía que me estaba dejando llevar, que estaba fingiendo, lo reconozco. Pero, ¡es tan agradable que todo el mundo esté pendiente de ti para mimarte, para satisfacer todos tus deseos! Durante todo este tiempo me he sentido como entre algodones, y eso me encanta. Todo el mundo preocupado por mí, todos pendientes de lo que pudiera necesitar…”
_” Eso, querida, se llama autocomplacencia, y es ruin y bajo. Has estado jugando con los sentimientos de todos los que te quieren.”_ Le dijo con un sonrisa y en tono de irónico reproche.
_”Ya lo sé. ¿Y qué querías que hiciese?, que les dijese: no sintáis pena de mí, si no estaba enamorada, si me encuentro muy bien sin él. La verdad es que me encanta vivir sola, me gusta la independencia, sobre todo porque yo siempre había pensado que saldría de la casa de mis padres para irme a la de mi marido. Deberías alegrarte por mí; en el fondo, su muerte ha supuesto mi liberación; tú sabías que yo nunca hubiera sido capaz de romper el compromiso, ni mucho menos de decir no ante el altar y que toda la vida habría vivido la gran mentira. Pero confesar todo esto, como tú me sugerías, hubiera sido un cataclismo. Además, tú no me puedes entender, no eres como yo, tú siempre has hecho lo que tú has querido, sin importarte el qué dirán, aunque tuvieras que ir contracorriente.”
_”No, no siempre, de sobras sabes que, en el pasado, yo también yo he hecho lo que los demás esperaban de mí.”
_” Y de todos modos, sí que estoy dolida, no por él, no por su ausencia, estoy dolida por mí. Siento que ese día por su culpa hice el más espantoso de los ridículos. Cancelé mi gran boda por él, ,me vestí de negro cuando tenía que haberme vestido de blanco, aparecí sin maquillar y con aspecto desmejorado y le cedí todo el protagonismo a él en el que era mi día. Estoy dolida, sigo furiosa y no se me ocurre ninguna forma de venganza.”
_” No te enfades, pero tú lo que estás es de siquiatra. ¿Te parece poca venganza quedarte libre y con su casa, su coche y su dinero?”
Se echaron las dos a reír. Una ligera brisa se empezó a levantar y decidieron meterse nuevamente en casa. Bárbara preparó café en la cocina mientras Nuria escogía música entre la colección de CD colocados sobre una original estantería colgante.
Se sentaron una frente a la otra con los pies cruzados descalzos sobre el sofá.
_”Alicia, mi plan sigue en pie, sigo buscando un hombre para casarme antes de cumplir los treintaidos.”
_” Pero, ¿ qué estas diciendo? ¿cómo puedes seguir con esa manía? Has conseguido lo que deseabas, acabas de confesarme que te encanta estar sola, que te gusta ser independiente, y ahora me hablas de casarte. A ti no hay quien te entienda.”
_” No tiene nada que ver, ya lo hemos discutido otras veces. La independencia ya la he probado, sé lo que es y me gusta, pero no pienso renunciar por ella a mi gran ilusión. Quiero una gran boda, de blanco, de largo, en la Basílica, con muchas fotos y muchos invitados, con un gran banquete, una buena orquesta…quiero un anillo con una fecha por dentro, quiero ser la señora de, quiero mi boda.”
_” ¿Y crees que eso te hará sentir más feliz?”
_” No lo sé, pero ese ha sido siempre mi sueño, y ya sabes que yo lo que quiero lo consigo. Además, si no sale bien siempre puedo dar marcha atrás. Quiero casarme, tengo sobrada experiencia en organizar mis bodas, sólo he de encontrar a un hombre para ese gran día y tú eres la persona que me ha de ayudar, eres la más adecuada.”
_”Tu postura me parece muy cómoda; quieres casarte, necesitas un novio y quieres que yo te lo busque, pero ¿de qué vas?.”
_”Tú tienes experiencia con los hombres.”
_”Te recuerdo que mi matrimonio no llegó a durar tres años y que las relaciones sentimentales posteriores no han llegado a tanto. Hace varios años que en mi cuarto de baño no hay más que un cepillo de dientes. No sé cómo quieres que te ayude.”
_ “¿Y rollitos, no has tenido rollitos en estos últimos años?”
_” Si, claro. Pero mis rollitos, como tú los llamas, no son hombres dispuestos, al menos por el momento y mientras existamos chicas como yo, a pasar por la vicaría. Los hombres, lo que quieren es sexo, huyen de cualquier tipo de compromiso, y mucho más del matrimonio. Te voy a dar un consejo, si buscas un hombre para que te lleve al altar, enamórale, pero niégale el sexo hasta después de la boda.”
_” Buen consejo _ sonrió y le guiñó un ojo_ tomo nota, maestra.”
_” De verdad, yo no puedo ayudarte, eres tú la que debes salir, conocer gente, volver a relacionarte. Y si eso no te funciona siempre puedes poner un anuncio en la sección de contactos, o probar con internet.”
_” ¡Ni loca! Estoy muy necesitada, pero no tanto como para publicarlo. Siempre he pensado que los que utilizaban las secciones de contactos debían de ser tarados mentales o adefesios. Recurro a ti porque al menos tú estás en activo, estás en el mercado, te sabes mover, sabes donde encontrarles. Yo llevo mucho tiempo fuera de circulación, retirada del negocio del ligoteo una eternidad, no recuerdo ni como se seducía a un chico. A ver, ¿de dónde has sacado tus últimos ligues?”
_” ¿El último? A ver, déjame que piense. ¡Ah, sí! Fue un cliente, hace un par de meses.”
Bárbara le miró con los ojos muy abiertos, después se echó a reír, tan fuerte que se atragantó con el café.
_”Pero, de qué te ríes? ¡No haber preguntado!”
_” No, si no me río de ti. _ La voz se le entrecortaba, no podía parar de reír _ Me río pensando en la cara que pondrían Sofía y sus hijos si me pusiese a ligar con alguno de nuestros clientes. Se me acabaría el chollo de golpe.”
Ahora se reían las dos. La risa de Bárbara era histérica y contagiosa. Alicia cogió un cojín y se lo tiró a la cara. Empezaron una guerra de cojines. De pronto estaban las dos corriendo por toda la casa como un par de niñas pequeñas intentando esquivar los golpes. Las carcajadas y los gritos ahogaban la música. Tardaron un rato en recobrar la compostura. Se dejaron caer sobre el sofá nuevamente, ahora extenuadas.
Bárbara tomó nuevamente la palabra.
_”Lo cierto es que tú conoces a mucha más gente que yo. En los últimos años mi vida social ha sido un desastre, prácticamente nula. La verdad es que Alberto era bastante absorbente, apenas tenía amigos y no le gustaban los míos.”- dijo con aire melancólico.
_” Pero, ¿qué dices? Si te pasabas el tiempo alternando de fiesta en fiesta, si la familia de tu novio tiene más teléfonos en la agenda que el propio Jesús Mariñas. Aunque hay que reconocer que Alberto era un poco “sieso” .La verdad es que durante todos estos años nos has tenido a todos un poco abandonados, raras han sido las ocasiones en que hemos salido con vosotros. ¡ Si para vernos tú y yo casi teníamos que hacerlo a escondidas de Alberto !”
_ “ Te doy la razón. Eramos una pandilla numerosa y yo he perdido el contacto con prácticamente todo el mundo. Me gustaría mucho recuperar las viejas amistades.”
_” ¿Sabes? El día del funeral de Alberto,cuando nos quedamos solas Laura y yo me comentó que estaba preparando una fiesta para celebrar su cumpleaños y que, por supuesto, contaba con nosotras. Será el próximo fin de semana en su chalet de la sierra, ¿te apuntas?”
_ “No sé si debería, además no me ha invitado.”
_”¡ Pareces tonta! Estará encantada, si no te dijo nada era porque el funeral no parecía el lugar más adecuado, además cuando me dijo que podía ir acompañada ya le dije que vendrías conmigo. Será una gran oportunidad, estarán los viejos amigos, y los compañeros de trabajo de Laura y entre ellos hay mucho soltero…”
_” Visto así no parece mal plan, puede ser una buena ocasión para conocer chicos. ¿Piensas que alguno podría ser el adecuado para mi plan?”
_” Sigo diciendo que estás de siquiatra. Espera, se me ocurre uno, José Antonio Hidalgo, en la Facultad estaba loco por ti.”
_” ¿Qué dices? Ni loca, es un pirado, está desequilibrado, de cuando en cuando todavía me llama y me invita alguna de sus exposiciones. ¿Has visto alguna de sus pinturas?. Está obsesionado con las muertes y las mutilaciones.”
_” De acuerdo, lo tachamos de la lista, buscaremos otro.”
_ ” A mí se me ocurre otro, tu hermano Lolo.”
_” Descartado.” - respondió Alicia con tono enérgico.
_” ¿Descartado, por qué? Es un encanto de persona, tiene un buen trabajo, un buen sueldo, es simpatiquísimo, está como un tren y además está soltero.”
_” Ya, y es un golfo, y un mujeriego, y un vividor y una persona que huye de los compromisos… A tu madre le daría un síncope. Además, que tú no eres su tipo, Lolo y los de su calaña no te convienen . Y tampoco te quiero como cuñada, ya te sufro bastante como amiga como para que pases a formar parte de la familia. Lolo no, tú necesitas otro tipo de hombres, más románticos, más formales, alguien por ejemplo como Arturo.”
_”¿ Arturo?,¿nuestro Arturo? Pero si tiene novia."
_” Ya, ¡ pero es tan dulce, tan guapo y besa tan bien!”
Bárbara dejó escapar un pequeño grito fingiendo estar escandalizada.
_” No me irás a decir que tú y él… Cuenta, cuenta.”
Siguieron durante horas hablando de hombres. El sol de la tarde fue cayendo lentamente hasta que en el exterior la oscuridad lo cubrió todo. Era ya entrada la noche cuando se despidieron.
Tumbada sobre la cama Bárbara recordó a sus viejos amigos. No podía dormir, se sentía expectante ante el reencuentro, y ,¿por qué no decirlo?, ante la idea de conocer a nuevas personas. Tal vez entre ellas encontrara la que estaba buscando.

viernes, mayo 04, 2007

Nunca te acostarás sin saber una cosa más

Siempre he sentido una gran curiosidad por conocer el origen o el por qué de algunas de las frases que empleamos habitualmente. Aquí resumo unas cuantas, y más adelante, te contaré algunas más.
Todos hemos oído alguna vez la expresión "perderse por los cerros de Úbeda" para expresar que alguien se está distrayendo del tema central de una conversación, pero, ¿alguien conoce el verdadero origen de esta expresión?. Hay varias teorías, y todas coinciden en que la expresión se generó durante la Reconquista, en 1234 cuando el rey Fernando III el Santo se preparaba para tomar la ciudad de Úbeda. La versión que a mí más me gusta es que el rey estuvo durante largo rato esperando a uno de sus capitanes que no apareció hasta que la ciudad no estuvo ganada, y al preguntarle, el militar sólo supo responder que se había perdido por los cerros de la población a la búsqueda de una doncella mora que le había prometido sus favores. Como quiera que sea, parece ser que el capitán se perdió la batalla, y seguramente también las carantoñas de la morita.
Para la mayoría de las culturas el número 13 es el número de la mala suerte; para los cristianos el número 13 se asocia con el número de comensales que acudieron a la última cena, siendo el treceavo el que traicionó a Jesucristo. Pero, parece ser que culturas más antiguas, como la escandinava, la judía o incluso la egipcia ya consideraban maldito este número, aunque también sabemos que la religión católica, con tal de atraerse a los paganos, fue capaz de adaptar fechas, ideas, y actos de cualquier manera.
A buenas horas, mangas verdes, pero ¿quiénes eran los mangas verdes?, ¿existieron alguna vez? Pues parece ser que sí, que eran un cuerpo de policía creado por los Reyes Católicos para la persecución de delitos relacionados con la Inquisición; sus miembros vestían casacas con las mangas verdes y por lo visto no se caracterizaban por su puntualidad.
Cuando alguien quiere desear suerte, sobre todo si hablamos de espectáculos o de estrenos, no emplea la palabra suerte, si no mierda, o mejor aún, mucha mierda. El origen de esta expresión que sigue utilizándose en nuestros días hay que buscarlo en la época de los teatros de corralas, en los que el público acudía al teatro en carro de caballos. Cuantas más defecaciones equinas hubiera a la entrada del teatro, más público adinerado había acudido a ver la representación, por lo que la expresión ¡mucha mierda! significaba el deseo de que el teatro se llenase de ricos espectadores que hubieran acudido en su carruaje.
Y termino con una preciosa: tienes más cuento que Calleja. Pues es difícil tener más cuento que este señor, ya que don Saturnino Calleja tenía una editorial desde la que se dedicaba a la edición de cuentos para niños y jóvenes, así que un buen número debía de tener.
La próxima vez, más.

domingo, abril 29, 2007

El cumpleaños de Iñaki

El cuarto cumpleaños de Iñaki coincidió con la Final de la Copa del Rey; era una ocasión única, el Barcelona y el Atlético de Madrid se enfrentaban en Zaragoza en una temporada en la que los rojiblancos estaban arriba del todo en la tabla y daban alegrías continuadas a sus sufridos seguidores. El padre de Iñaki era uno de esos sufridores aficionados rojiblancos y, desde muy pequeño, Iñaki había adoptado como propios aquellos colores.
Como decía, era el cuarto cumpleaños de Iñaki, y con aquella excusa nos habíamos reunido en casa con sus padres para cenar y ver el partido.
El niño intentaba seguir el partido con los hombres, pero no aguantaba más de cinco minutos seguidos sentado en el sofá sin dar la tabarra, así que su padre le prometió que si el Atlético de Madrid ganaba el partido, le llevaban a la fuente a celebrarlo. Ni que decir tiene que el pequeño se pasó el resto del tiempo diciendo ¿ha ganado ya el Atleti, papá?, pero, para complicar más la cosa se llegó al final de los 90 minutos con un empate a cero en el marcador.

Aunque era muy tarde, la excitación había podido con el sueño en el cuerpo del niño, y la promesa de llevarle a la fuente hacia que aún deseara más el triunfo de su equipo. Mientras, los hombres en el sofá se comían las uñas, estrujaban sus bufandas y sudaban de nervios. Cuando la prórroga llevaba ya consumidos doce eternos minutos Pantic cabeceó un balón que entró en la portería blaugrana. En casa de Iñaki todo fueron saltos, cánticos y alegría, y el que más gritaba, saltaba y cantaba era el pequeño.
El marcador quedó así, con un 0-1 que daba el triunfo y la Copa al Atlético, y papá tenía que cumplir la promesa que había hecho al pequeño Iñaki.

Casi a media noche, abrigados con las bufandas rojiblancas nos metimos en el coche, enfilamos la Castellana en compañía de cientos de seguidores del equipo y nos dirigimos hacia la fuente. Aparcamos mucho antes de llegar si quiera a Cibeles, y para que Iñaki no se cansara y pudiéramos avanzar a buen paso, su padre se lo subió a hombros.

Una riada humana vestida con los colores del equipo avanzaba hacia el sur a la par que nosotros; ya estábamos a pocos metros de la fuente de Neptuno, cuando Iñaki se giró y a viva voz y totalmente emocionado exclamó:

- ¡ Hala papá, cuánta gente viene a celebrar mi cumpleaños !

Han pasado muchos años de aquello, pero Iñaki sigue sin olvidar aquel cumpleaños que para él fue tan especial.

viernes, abril 20, 2007


Amigos

¿Cuántos amigos tienes?
¿A cuántas personas consideras, de verdad, amigos? Amigos de esos que perduran pese al paso del tiempo, las distancias, los cambios.... Amigos de esos con los que sabes que pase lo que pase siempre vas a poder contar, para lo bueno y para lo malo, lo mejor y lo peor. De esos que cuando los cuentas con los dedos de una mano te sobran dedos.
Soy un ser muy afortunado... hay quien podrá levantar solo un dedo; yo, pese a las decepciones que la vida me ha dado a lo largo de estos años, aún puedo marcar el símbolo de la victoria, y levantar algún dedo más.
La amistad es uno de los mayores tesoros que se pueden obtener en esta vida, y quien tiene verdaderos amigos, siempre será un ser tremendamente afortunado.
Gracias por manteneros a mi lado pese a todo.

lunes, abril 16, 2007

Escapadas : Valencia (3ª parte)

Ocio en Valencia y alrededores.
Bien, ya conocemos la ciudad y casi todo lo que ésta puede ofrecernos, pero si aún te quedan fuerzas y ganas de disfrutar de la noche, Valencia tiene mucho que ofrecerte.
Hubo un tiempo en que Valencia fue conocida por muchos jóvenes por la ruta del bacalao. Desde estas líneas revindico otras zonas de ocio nocturno (y también diurno) un poco menos “kañeras” pero de gran tradición y donde la diversión y el buen ambiente están garantizados.

La zona del barrio del Carmen: en pleno casco antiguo de la ciudad se encuentra el barrio del Carmen, actualmente finalizando su proceso de remodelación. Este es un barrio de lo más variopinto, de día conviven viejos comercios con tiendas a la última y donde encontrarás a los más bohemios, los más vanguardistas, los más alternativos, aunque también encontrarás tranquilas terrazas y acogedores cafés donde degustar un buen agua de Valencia. Los locales, en general son pequeños y de lo más variopinto en esta zona, en las que algunas de sus calles son peatonales.
Los alrededores de la Plaza de Cánovas siguen, después de más de un cuarto de siglo, concentrando a una población que busca un ambiente un poco más selecto. En horario infantil la zona se llena de jovencitos con ropa de marca, y por la noche el público se diferencia esencialmente por la edad, pero sigue contando con terrazas estupendas, y sus alrededores tienen restaurantes de todo tipo.
Entre Juan Llorens y Xúquer la marcha juvenil está garantizada de jueves a domingo, donde se reúnen sobre todo estudiantes universitarios.
En los alrededores del Mestalla, en las avenidas de Blasco Ibáñez y avenida de Aragón hay también numerosos pubs y locales de copas, últimamente muchos de ellos dedicados a los ritmos caribeños. El público que se concentra en esta zona suele ser también muy joven.
Y, por su puesto no podía dejarme la zona de los alrededores de la playa de la Malvarrosa. De día no hay nada como disfrutar de su playa, su paseo marítimo, y sus restaurantes tradicionales, donde pidas el arroz que pidas siempre vas a acertar. Por la tarde y por la noche descubrirás numerosos locales dedicados al ocio, algunos con terrazas, otros con actuaciones en directo y todos para un público diverso y de cualquier edad. Además, en verano, algunos de estos locales tienen discoteca en el jardín, lo que aún anima más a visitarlos.
Como ya he dicho antes, lo de la ruta del bacalao está prácticamente agotado, aunque siguen existiendo algunas de aquellas míticas discotecas entre Pinedo y el Perelló. Si ese tipo de ambiente no es el tuyo, pero buscas discotecas, aún puedes encontrar alguna en los alrededores de Viveros, en Blasco Ibáñez y en Primado Reig.
Si la noche no es lo tuyo, o vas con niños, no puedes dejar de tomar una buena horchata natural con fartons, y para eso nada mejor que acudir a Alboraya, cuna de esta refrescante bebida y donde además podrás degustar helados artesanales. Si lo que prefieres es una bebida caliente para reponer fuerzas, las chocolaterías de Santa Catalina son lo que vas buscando. Por cierto, si la bollería y el dulce es lo tuyo, cualquiera de los hornos y pastelerías valencianas te sorprenderá por su inmensa oferta, tanto en dulce como en salado: déjate llevar, no vas a arrepentirte.
Por su puesto, no puedes estar en Valencia sin degustar alguno de sus maravillosos arroces, porque no sólo de paella vive el valenciano; el arroz a banda, el arroz negro, el arroz al horno, el arroz con fesols y naps, la fideuá... son maravillosas alternativas a la tradicional paella (mixta, de verduras, de marisco, con bogavante...). Si quieres disfrutar de la auténtica cocina valenciana y de un lugar único, me recomendación es que acudas a El Palmar, el pequeño pueblo de la Albufera, donde reconocerás los escenarios que Blasco Ibáñez narró en algunas de sus novelas, además de poder contemplar auténticas barracas valencianas. El pueblo, a sólo 11 kilómetros de Valencia, tiene una gran oferta de restaurantes y en la carta de todos ellos encontrarás además de arroces otro plato muy típico, el all i pebre, un plato tradicional a base de anguila local, ajo y guindilla. También es posible degustar algún plato a base de pato, pero, si lo que quieres es disfrutar de sabor autentico pero con menos calorías, atrévete con una parrillada de verduras o con una ensalada de la huerta valenciana.
Si has llegado hasta El Palmar, no te puedes marchar sin disfrutar de la albufera; para ello nada mejor que un paseo en barca por los alrededores de este lago, y si puedes hacerlo al atardecer, aún mejor.
Entre el Parque Natural de la Albufera y el mar se encuentra la Dehesa del Saler, formada por una extensa pinada y un mar de antiguas dunas, y una playa no urbanizada de aguas claras y arena fina En este entorno se encuentra el centro de interpretación Racó de l`Olla, que ayuda a conocer este parque; también se puede disfrutar de los senderos que conducen a la pinada o al antiguo lago de Pujol, o de paseos entre dunas, y, si eres un amante del golf, de unos cuantos hoyos en un campo entre el mar y el parque natural.
Es posible que me haya dejado algo en el tintero... pero eso es mejor que lo descubras in situ. ¿A qué esperas?

Escapadas: Valencia (2ª parte)

El Jardín del Turia y sus puentes
Ahora que ya conocemos los principales monumentos de la ciudad estamos preparados para conocer el Turia, con sus puentes, sus jardines, sus lugares de ocio y sus completas instalaciones deportivas. Podemos comenzar la visita por el Parque de Cabecera, ubicado en el lecho histórico del río Turia, prolonga el gran cinturón verde del antiguo cauce y se presenta como nexo con el cauce nuevo; 35 hectáreas recrean el paisaje original del Turia, dando protagonismo al agua, que con su discurrir nos va presentando la vegetación, la topografía, los recorridos y los diferentes equipamientos del parque. Actualmente cuenta con diversas instalaciones, como un auditorio o un embarcadero, y en el futuro está previsto que se instale en él el nuevo zoo de Valencia y un parque de atracciones.
Desde este parque, y ya en el cauce antiguo del río, el primer puente que nos encontramos es el Puente del 9 de Octubre, obra de Santiago Calatrava. Es una estructura de acero desde la que puede contemplarse una interesante perspectiva del cauce. Le siguen el Puente de Campanar y el Puente de Ademuz, construcciones ambas del siglo XX que unen los nuevos barrios de la ciudad. Bajo el tramo comprendido entre estos 3 puentes se encuentran un campo de fútbol, dos pistas polideportivas y una completísima pista de atletismo, así como un circuito para la práctica del bicicross, mesas para el tenis de mesa, senderos para la práctica del footing o del ciclismo y diversas zonas de juegos infantiles. Bajo el puente de Ademuz hay un gran estanque circular recorrido por caminos irregulares, donde tres grandes chorros de agua se distinguen desde lejos, recortados entre palmeras.
A continuación, entre frondosa vegetación, nos encontraremos con uno de los puentes más modernos de la ciudad, el Puente de las Artes, llamado así por estar situado junto al IVAM y el Centro Cultural de la Beneficencia. Entre este puente y el de San José se halla un campo de rugby, y por su puesto, varias zonas de juegos para los más pequeños. El Puente de San José es uno de los puentes antiguos de la ciudad y el que mejor resistió los embates del agua en la riada de 1957. Su reconstrucción en piedra data del siglo XVII. En la actualidad se puede admirar una imagen de San José con el niño. Desde este puente y hasta el siguiente encontraremos entre los jardines un campo de béisbol, 5 campos de fútbol y una pista de patinaje.
El siguiente puente es el de Serranos; su nombre, así como el de las Torres, se debe a los serranos que acompañaron a Jaime I en la conquista de la ciudad. Es el puente más antiguo, aunque su aspecto actual data “sólo” del siglo XVI. Está formado por nueve arcos y tiene una rampa de piedra desde la que se accede al cauce.
El puente de la Trinidad, sobre el que podemos ver el Convento de la Trinidad, del que toma su nombre, y el Museo San Carlos, es el de más antigua factura, ya que se construyó hacia el siglo XIV. Tiene diez arcos y se adorna con las figuras de San Luís Beltrán y Santo Tomás de Villanueva. Le sigue el Puente del Real; en sus inicios se trataba de un puente de madera que daba servicio al convento de Santo Domingo, pero su realización en piedra se fecha a finales del siglo XVI, aunque fue ampliado a mediados del siglo XX. En este tramo del parque se encuentra un campo de fútbol de hierba artificial que es utilizado en ocasiones por los jugadores del Levante para sus entrenamientos. En esta zona del río se ubicaban con anterioridad las instalaciones de los Viveros Forestales Municipales, por lo que la vegetación sigue siendo abundante y frondosa.
El Puente de la Exposición, conocido popularmente como “La Peineta” es obra de Santiago Calatrava, y se ha convertido en uno de los nuevos símbolos de la ciudad. Muy cerca de éste encontramos el Puente de las Flores, que se construyó ya en el siglo XXI. Tiene una anchura de 24 metros, de los cuales la mitad se dedican a zona peatonal y a jardín de flores, centenares de flores que se cambian periódicamente dando a este puente un aspecto colorista y diferente en cada ocasión. El siguiente puente que nos encontramos es el Puente del Mar, un puente peatonal que se empezó a edificar a finales del XVI. Está adornado en la zona central con dos casalicios triangulares que albergan las figuras de la Virgen y San Pascual. Bajo sus arcos hoy se encuentra una pequeña laguna de forma circular que invita a la relajación con su contemplación.
El Puente de Aragón debe su nombre a la antigua estación de ferrocarril de Aragón, hoy desaparecida. Se construyó a principios del siglo XX, y prolonga la clásica y burguesa Gran Vía Marqués del Turia hacia el puerto, convirtiendo el bulevar de la primera en un seto central. En este tramo del cauce, diseñado por Ricardo Bofill, sobre el que se encuentra el Palau de la Música, se halla una fuente en forma de estanque de la que surgen varios chorros, así como jardines de ordenación simétrica y pórticos columnados, lo que dota a todo el conjunto de gran belleza y elegancia. Muy cerca de éste se encuentra el Puente del Ángel Custodio, construido también en la primera mitad del pasado siglo; actualmente se adorna con farolas de hierro fundido de marcado estilo parisino del siglo XIX, lo que dota al puente de una gran elegancia. Y a continuación encontraremos el Puente del Reino, inaugurado en 1999, es obra de Rafael Monleón, y combina a la perfección el arte tradicional con el art decó. De este puente destacan los guardianes del puente, cuatro figuras con alas y cabeza de felino que representan al ángel caído, y 126 gárgolas con cabeza de águila. El tramo entre este puente y el de Monteolivete se conoce como el Gulliver; se trata de una original zona de juegos en la que encontramos una gigantesca representación del personaje creado por Jonathan Swift, tendido y atado al suelo. Sus brazos y piernas son enormes toboganes, su pelo y los pliegues de su ropa son también atracciones lúdicas para niños y para no tan niños.
Además la zona se complementa con otras instalaciones como un mini golf, un tablero de ajedrez gigante, pistas de monopatín, patinaje y petanca.
El puente de Monteolivete, realizado en el siglo XX, es tal vez el más sencillo de los puentes, quizás para no robar ni un ápice de protagonismo al entorno ya que nos hallamos en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El recorrido finaliza en el Puente de Astilleros o de Nazaret, construido en el primer tercio del siglo XX en hormigón armado y piedra artificial con barandas de hierro fundido.
Desde aquí, sólo nos queda dirigirnos a la playa o al puerto, o volver nuestros pasos hacia atrás y descansar a la sombra de cualquier árbol o tomar el sol mientras reposamos en alguna de las numerosas praderas.

Otros parques y jardines históricos:
El jardín botánico: es uno de los más antiguos de la ciudad. En él se conservan interesantes y completas colecciones vegetales procedentes de todo el mundo.
Jardines de Monforte: Es un jardín de estilo neoclásico de mediados del siglo XIX y cuenta con varias estatuas de mármol de la mitología clásica.
Jardines del Real: conocidos popularmente como Jardines de Viveros, este bello lugar posee numerosos paseos, amplia zona ajardinada, rosaledas, palmeras, pinares, un pequeño zoo, y algunas fuentes de gran belleza. Cuenta, además, con una gran explanada en la que se celebran conciertos.